El senador Criegh Deeds con el gobernador Tim Kaine (i), durante un acto de su campaña . (FOTO: AP)
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WASHINGTON, D.C.— Los votantes de Virginia y Nueva Jersey eligen hoy gobernador en dos de las elecciones locales más importantes que se celebran hoy en Estados Unidos y donde los demócratas ven peligrar su reinado.

En Virginia, un estado que en noviembre del año pasado votó por un presidente demócrata, Barack Obama, por primera vez desde 1964, el candidato republicano, Bob McDonnell, aparece como claro favorito frente a su contendiente Creigh Deeds.

En Nueva Jersey, el actual gobernador demócrata, John Corzine, mantiene una pelea tan reñida con su rival republicano Chris Christie que a sólo horas del cierre de las urnas resulta difícil emitir pronósticos sobre quién será el ganador.

Obama hizo campaña a favor de los candidatos demócratas en ambos estados.

De ahí que los analistas insistan en que una doble derrota demócrata tendría un importante y negativo valor simbólico para su presidencia.

"Si los republicanos ganan en ambos estados tratarán de crear dudas sobre la fortaleza política de Obama", dijo Thomas Schwartz, de la Universidad Vanderbilt en Tennessee.

Un 70% de los consultados en Virginia en una encuesta divulgada la semana pasada por el diario The Washington Post afirmó no pretender que su voto sea un veredicto sobre la gestión de Obama.

Pero aun así Schwartz cree que el hecho de que el presidente se haya desplazado al estado en varias ocasiones permitirá a la oposición presentar una potencial derrota como un fracaso personal de Obama.

John Portman, la Universidad de Virginia, subrayó, además, que el previsible ganador en Virginia, McDonnell, es muy conservador.

"Virginia no sólo va a girar a la derecha sino muy a la derecha", dijo a Efe Portman, quien explicó que los previsibles resultados en un estado que votó demócrata hace tan sólo un año podrían repetirse en otros estados del país en las legislativas del año que viene.