El presidente electo Barack Obama saluda la muchedumbre que se dio cita en el Grant Park de Chicago para celebrar su histórico triunfo, que lo convirtió en el primer mandatario afroamericano de los Estados Unidos. (FOTO: Archivo)
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"Los latinos están sentados a la mesa, se sienten incluidos", dijo Guerra. "También tiene otros nombramientos importantes, Hilda Solís a la secretaría del trabajo, Salazar a Interior".

Sin embargo, temas importantes para la comunidad latina como la reforma migratoria han tenido que esperar frente a otros como salud, que han tomado pro minencia. Obama prometió presentar una reforma migratoria en su primer año –al que aún le quedan, técnicamente, unos dos meses- pero ha tenido que cambiar el cálculo político.`

Los grupos de base muestran su impaciencia.

"El cambio que el presidente Obama y el Congreso prometieran en la forma de una propuesta integral para reformar las leyes de inmigración todavía no se ha materializado", señaló ayer un comunicado de CHIRLA, la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes. "Mientras tanto, decenas de miles de familias siguen siendo separadas, miles han perdido sus trabajos sus casas y sus negocios y cientos han muerto en la frontera. El cambio es inevitable, lo sabemos pero cuánto más debemos esperar".

Los analistas encuentran una lógica en esta actitud.

"Obama sabe que hay que tener una sola prioridad legislativa fuerte y ahora la prioridad es salud. Si se logra esta reforma, el presidente ganará capital político y aprobación y será caracterizado como algo histórico", señala Kerbell. "Entonces se podrá mover a otra prioridad".

Añaden los politólogos que el presidente aún tiene tiempo. Falta un año para las elecciones de medio período en donde se medirán cambios en el Congreso y tres años para que él sea juzgado por la totalidad de su presidencia.