El impuesto con que se financiará el plan de salud de Obama afectará solamente al 1.2% de los contribuyentes. Foto: EFE
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WASHINGTON/AP — La familia media estadounidense no se verá afectada por el aumento de los impuestos contemplado por el plan de los representantes demócratas para enmendar los cuidados de la salud y las de bajos ingresos podrían salir beneficiadas, pero las familias acomodadas sufrirán un notable aumento de la presión fiscal.

La elevación de impuestos a los estadounidenses mejor acomodados podría afectar a la postre a futuras generaciones de contribuyentes que hoy figuran en la escala de los no acaudalados.

El proyecto de ley está financiado mayormente mediante un impuesto del 5.4% a las personas que ganen más de 500,000 dólares anuales y las parejas que ganen más de un millón, a partir de 2011. El aumento fiscal afectará al principio solamente al 0.3% de los contribuyentes, recaudando 460,500 millones de dólares en los próximos 10 años, según el Congreso.

Empero, al contrario que otras tasas fiscales a los ingresos personales, el nuevo impuesto no estará ligado a la inflación. Al aumentar los ingresos con el tiempo debido a la inflación, más familias —y más propietarios de pequeñas empresas— se verán afectados por este impuesto.

“Dentro de 20 años, veremos más y más pequeñas empresas que tendrán que pagar más impuestos”, afirmó el congresista Dave Camp, el republicano de mayor jerarquía en la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes.

El impuesto afectará solamente al 1.2% de los contribuyentes.