El Tratado de Extradiciones entre ambas naciones entró en vigor en 1980; pero es hasta en los últimos años cuando se incrementó el número de respuestas del lado mexicano con 83 en 2007, 95 en 2008 y el centenar para este año contabilizado hasta octubre.

Por el contrario, de Estados Unidos hacia acá han sido repatriados sólo 18 personas, aunque estos números dependen de las solicitudes de captura del país interesado.

Entre las deportaciones realizadas por México destacan rufianes proclamados como "más buscados" por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) como Jon Savarino Schillaci, de 36 años, sobre quien pesaban 23 cargos por abuso de menores y posesión y distribución de pornografía infantil con recompensa de 100 mil dólares por cualquier información que contribuyera a su arresto, que se logró en 2008.

También la de Michael Paul Astorga, fugitivo estadounidense que en 2006 asesinó a James McGrane, Sheriff Adjunto de Nuevo México y huyó a Ciudad Juárez.