Cabilderos por el actual gobierno de Honduras: Roger Noriega, ex subsecretario de estado (izq) y Lanny Davis, ex consejero legal del Presidente Clinton (FOTO: Archivo)
1/2

En la lista de entidades incluidas en los objetivos de cabildeo figuraron la Cámara de Representantes, el Senado y el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional. Los registros no muestran una lista de las reuniones ni sus participantes.No obstante, medios de comunicación estadounidenses informaron sobre diversas reuniones y documentos que circulaban en el Capitolio. Al parecer, uno de los encuentros habría contado con la asistencia de ocho senadores, quienes se habrían reunido con Noriega.

"Este cabildeo es muy parecido a lo que ocurría durante la Guerra Fría, incluso con la gente involucrada. Los montos no son los mismos, eso sí", explica Michael Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano.

"Es algo básicamente ideológico, animado por un rechazo a Chávez. Hasta el momento este tipo de acciones complicaron el panorama político y no fueron constructivas para Honduras. Si su objetivo era complicar la política para el retorno de Zelaya, lo consiguieron."

Christopher Sabatini, director de política del Consejo de las Américas, coincidió con esta visión. "Lamentablemente ha sido dinero muy bien gastado si apoyas el gobierno de facto. Todo lo que se ha logrado es impedir una resolución de este problema y le ha dado oxígeno a un gobierno que ha probado ser inflexible y no tener voluntad de cooperar", explicó. "Mientras exista una administración de facto en Honduras y un número de empresas que estén de acuerdo con ello, seguirá siendo financiado. Mientras hayan políticos estadounidenses y periodistas que le den eco, persistirán", aseguró.

El cabildeo en Washington comenzó poco tiempo después que Zelaya fuera depuesto del poder, una situación que es probable que se extienda dependiendo de lo que ocurra en Tegucigalpa.