Luis Eduardo Lara, de la Universidad Iberoamericana en el DF, prueba el dispositivo que inventó con otro compañero de escuela para auxiliar a los discapacitados. (FOTO: EFE)
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Según Lara, "lo importante es entender que el cuerpo humano es una máquina de energía" y que, por ello, "cuando mueves el ojo generas una actividad".

El estudiante explicó que lo que ellos han construido es "un prototipo muy sencillo" que necesita muchas mejoras, y reconoció que todavía falta mucho para poder implantarlo directamente en un hogar.

"Se puede seguir desarrollando su software y su hardware para que se haga más compacto, más portátil y accesible para las personas que lo usen", añadió.

Además, en el caso de que este sistema llegara a implantarse sería necesario que el paciente se familiarizara con la máquina, con lo sensible del movimiento, y cada aparato tendría que estar personalizado, apuntó el joven.

"La intensidad del movimiento varía de una persona a otra, e incluso en un mismo sujeto la señal puede cambiar dependiendo de sus estados de ánimo, por lo que hay que calibrar cada sistema para cada persona en particular", comentó Lara.

Esta idea, explicaron los jóvenes investigadores, surgió como parte de un proyecto escolar por el que tenían que lograr mover el cursor de la pantalla de la computadora con los ojos.

Aunque todavía falte mucho para que su proyecto universitario sea una realidad, los dos jóvenes todavía tienen el sueño y la ilusión de que algún día pueda servir para hacerle las cosas más fáciles a los discapacitados.