NUEVA YORK — “¡Esto es una bendición!, ¡es un día maravilloso!, ¡la justicia y la verdad son más fuertes que la mentira!”, exclamó Fernando Bermúdez, 40 años, a EL DIARIO/LA PRENSA minutos después de ser liberado y ocho días después de ser declarado inocente por un crimen por el que ha pasado 18 años en la cárcel.
Con una voz llena de energía y en perfecto español, Bermúdez indicó que se dirigía a la corte federal de White Plains a petición del juez federal que ordenó su liberación. “Estoy en el carro con mis dos abogados [Leslie Risinger y Barry Pollack] y mi esposa [Crystal], gozando del viaje a la corte”, añadió Bermúdez.
“Me siento bien, me siento que tengo un nuevo nacimiento”, exclamó Bermúdez quien no se olvidó de este rotativo que le ha seguido durante 10 años su lucha. “Quiero dar las gracias a EL DIARIO/LA PRENSA porque siempre estuvo conmigo desde el 1999 hasta el 2009”.
Preguntado si tras estos años de cárcel le suponía problemas estar en medio del tráfico, contestó: “A lo que tengo que acostumbrarme es a la libertad”.
Bermúdez fue condenado por el asesinato, en 1991, de Raymond Blunt (16) pero nunca hubo evidencia física que le ligara al crimen y la fiscalía se basó en testigos que le identificaron como el pistolero, pero que posteriormente se desdijeron.
La demorada liberación fue porque Bermúdez cumplía una sentencia estatal, pero tenía pendiente de cumplir una condena federal de 27 meses por un delito de drogas. Sus abogados solicitaron a las autoridades federales que dieran esos meses por cumplidos.
Ayer, su esposa y sus abogados estuvieron todo el día en la cárcel esperándole mientras en su domicilio de Connecticut le esperaban sus tres hijos como confirmamos con su hija mayor Chayla y, en Manhattan, sus padres y hermanos, según confirmamos con su madre Daniela.
A lo largo de estos 18 años, los Bermúdez nunca cesaron de luchar por la inocencia de Fernando y últimamente acudieron al “Proyecto Inocente”. El 12 de noviembre escucharon lo que soñaron todos estos años: “el acusado ha demostrado su inocencia mediante clara y convincente evidencia”, dijo el juez John Cataldo.
“Lo más significativo es que ha probado que es inocente y en nuestro sistema de justicia cuando se es condenado es algo muy difícil”, dijo Pollack. Leslie declaró: “Este era un caso muy difícil por el número de veces [11] que estuvo en la corte”.
Crystal señaló. “Estoy tan feliz… podremos seguir con nuestras vidas, podrá estar con sus hijos…” y Daniela excla- mó: “¡Estoy tan feliz!... podremos quitarnos este dolor que llevamos por 18 años”.
Su padre, Frank, calificó la decisión de “milagro” y alabó a su hijo “porque nunca perdió su mente. No fuma, no bebe, nunca tuvo problemas y ha sacado su título de bachillerato en la cárcel”. Frank agradeció a los abogados y al investigador privado Michael Gaynor al que calificó de “el más honesto y dedicado”.
Gaynor, que en 1991 comenzaba su carrera de investigador tras jubilarse de la Policía, fue contratado por la familia y no ha cesado de acompañarles desde entonces. El pasado día 12, dijo a EL DIARIO/LA PRENSA: “Yo identifiqué al asesino hace 18 años e informé a la Policía”.
Candida.portugues@eldiariony.com