Una delegación viajará a Honduras para reunirse con integrantes de la resistencia y conocer la situación por la que atraviesan quienes se oponen al gobierno de facto.
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Nueva York — Una delegación de representantes de organizaciones norteamericanas anunció ayer su plan de viajar a Honduras esta semana para reunirse con la resistencia, debido a la delicada situación por la que atraviesa el país centroamericano.

El Centro para Derechos Humanos en Manhattan y el ex fiscal de EE.UU. Ramsey Clark anunciaron su apoyo a la delegación, que incluye profesores y líderes cívicos y religiosos.

“Esta es una delegación importante”, apuntó Clark. “El pueblo oprimido de Honduras debe estar féliz sabiendo que tiene amigos en Norteamérica, en los Estados Unidos, quienes lo consideran suficientemente importante como para ir a intentar a ayudarles en un momento de crisis máxima. La libertad y la democracia están cuestionadas en Honduras”, afirmó.

El motivo del viaje de la docena de delegados que viajarán a Honduras desde el 7 hasta el 11 de octubre, es desafiar a la censura, que no ha permitido a la resistencia divulgar información sobre ataques que han sufrido sus miembros, según dijo Teresa Gutiérrez, integrante de la delegación.

Gutiérrez, directora del Centro de Acción Internacional, indicó: “Las noticias sobre lo que está pasando —aunque han mejorado desde que regresó Zelaya a Honduras— no son suficientes, tomando en cuenta lo que está pasando ahí”.

Luego leyó un email enviado por un miembro de la resistencia, que decía: “A las 5:45 de la mañana fuimos atacados con armas de fuego y gases lacrimógenos esta mañana. Mataron a un sinnúmero de compañeros en la primera barricada. Hay aproximadamente 1,000 soldados”.

“Nuestro motivo es traer las voces de la resistencia a Estados Unidos”, agregó Gutiérrez.

Además de difundir información sobre la realidad en las calles de Tegucigalpa, el objetivo de la delegación es presionar al Congreso estadounidense a tomar medidas contra el gobierno de facto de Roberto Micheletti.