NUEVA YORK
— Inundaciones, caídas de árboles y algunos cortes de energía eléctrica dejó ayer la tormenta tropical Hanna a su paso por el área de Nueva York y Nueva Jersey, donde se estableció una serie de medidas como anticipo de la emergencia.Aunque hubo mayores daños, la tormenta fue lo suficientemente fuerte para postergar el juego de béisbol entre los Phillies de Filadelfia y los Mets de Nueva York que debía realizarse en horas de la tarde. Asimismo, quedó suspendido el Abierto de Tenis que se realizaba en Queens.
La zona de Long Island y el sur de Nueva Jersey resultaron los más afectados por la tormenta, donde las autoridades enviaron cuadrillas de trabajadores para limpiar represas, drenajes y retirar árboles caídos.
La tormenta se vio fortalecida a la medianoche con fuertes vientos y lluvias. Sin embargo, ya había causado algunos problemas en horas de la mañana y en la tarde.
Jim Callahan, comisionado de la oficina de emergencia del condado Nassau, en Long Island, dijo que hubo cortes aislados de energía durante el día y que unas 900 personas resultaron afectadas. No obstante, el fluido eléctrico fue restablecido rápidamente, según se indicó.
El condado preparó 20 refugios con comida y agua que se abrirían en caso de que la gente fuera forzada a salir de sus hogares. Estos podrían albergar hasta 34,000 personas, según indicó Callahan.
Dos refugios en Long Island habían quedado listos desde horas de la mañana de ayer para albergar a residentes de Holbrook y Southampton ante el azote de Hanna. “Tenemos agua y comida en dos refugios y estamos preparados para abrir otros si fuera necesario”, dijo ayer a EL DIARIO/LA PRENSA Todd Shapiro, director de Comunicaciones de la Cruz Roja Americana para el Condado de Suffolk.
Shapiro informó que se tenía un plan para albergar a mil residentes en cada uno de los refugios y que se pondría a trabajar a unos mil voluntarios en caso necesario. “Estamos listos para actuar con personal y vehículos de emergencia para los afectados en este desastre”, agregó Shapiro.
La furia de Hanna comenzó a sentirse desde la tarde de ayer, con lluvias y vientos que alcanzaron las 60 mph y provocaron algunas inundaciones en el área triestatal.
En horas de la mañana de ayer, Hanna tenía un máximo cercano a las 50 mph y se ubicaba a unas 133 millas del sur de Washington D.C. Para las 8:00 p.m. el viento llegaba a las 51.75 mph en el área de Nueva York y esta mañana se habría alejado en dirección noreste.
El sur de Nueva Jersey tuvo lluvias desde las primeras horas de la mañana que se acentuaron durante la tarde y la noche de ayer sábado.
La tormenta causó también la caída de árboles y corte de servicio eléctrico en varias regiones de Nueva Jersey, además de inundaciones y erosión de playas en el litoral, según indicaron las autoridades.
En el condado de Cape May, más de 300 camiones descargaron arena en la parte norte de Strathmere, una comunidad ubicada a 15 millas de Atlantic City, mientras los propietarios de embarcaciones de Middle Towship y Avalon llevaron sus pertenencias a tierra como medida de precaución.
Manuel.avendano@eldiariony.com








