EUGENE, Oregon.— Luego de agudizar sus ataques contra el virtual candidato republicano John McCain, Barack Obama se dispone a reclamar de manera simbólica la nominación presidencial demócrata tras la ronda de primarias del próximo martes.
Con las próximas primarias en Oregon y Kentucky, Obama necesitará menos de cien delegados para llegar al total de 2,026 requeridos para asegurar la nominación demócrata luego de su contienda interna con la senadora de Nueva York Hillary Rodham Clinton.
Durante el fin de semana Obama realizó campaña en Oregon, donde las encuestas indican que cuenta con una ventaja cómoda, en tanto Clinton tiene excelentes posibilidades en Kentucky. La ex primera dama planea realizar campaña en Kentucky hasta el martes.
En juego hay 51 delegados en Kentucky y 52 en Oregon.
Obama tiene ahora una sólida ventaja sobre Clinton en materia de delegados que deben nominar un candidato en la Convención Nacional Demócrata a realizarse en Denver, a fines de agosto. El senador de Illinois está ahora trabajando para dar un aire de inevitabilidad a su nominación. En días recientes, pasó más tiempo hablando de sus diferencias con McCain que discutiendo con Clinton.
El sábado, en Oregon, Obama retornó al debate que inició el viernes con McCain sobre política exterior. Tanto el presidente George W. Bush como McCain han dicho que los demócratas no son confiables cuando se trata de luchar contra los terroristas.
En Roseburg, Oregon, Obama dijo a unos 1,400 asistentes a un acto en apoyo a su candidatura que McCain se limitará a seguir una política fracasada que inició Bush.
"Si ustedes creen que tuvimos una gran política exterior en Estados Unidos durante los últimos ocho años, entonces deben votar por John McCain, no por mí", dijo Obama. "En esto consiste el debate", añadió. "Esta es la opción en estos comicios. ¿Ustedes desean más de lo mismo, o quieren un cambio?"
En cuanto a Clinton, cuyas esperanzas menguan con cada día que pasa, ella ha insistido en que seguirá en campaña hasta las últimas primarias del 3 de junio en Montana y Dakota del Sur. "Hay algunas personas que han venido diciendo durante meses que esto se acabó", dijo Clinton el sábado en Loretto, Kentucky. "Pero los votantes no están de acuerdo", añadió.
Reuniones privadasSin embargo, a menos de seis meses para las elecciones presidenciales, las campañas de los dos aspirantes demócratas son conscientes de que el tiempo apremia y que hay que comenzar a trabajar en la reunificación del partido y en la elaboración de una estrategia común frente a McCain.
El diario The Washington Post informo ayer de que las dos campañas han comenzado a mantener reuniones privadas, impulsados por las personas que han estado aportando fondos a uno y otro aspirante, que no quieren ver cómo su esfuerzo económico, y también sus ilusiones, caen en saco roto.
En estas reuniones, la primera de las cuales tuvo lugar en Washington hace unos días, se ha estado hablando incluso de la posibilidad de fusionar equipos de las dos campañas, una vez exista un candidato definido.
En estas reuniones, que se repetirán en las próximas semanas en Nueva York y en Boston, ha tenido un papel especial el presidente del partido, Howard Dean, quien ha hecho un llamamiento para la reunificación del partido, luego de las heridas dejadas por el intenso proceso de primarias.
El temor de Dean, como de otros miembros del partido, es que la propia pelea por las primarias está dejando vía libre al candidato republicano para hacer campaña sin oposición, si bien cada vez son más frecuentes las alusiones que hacen a su contrincante tanto Clinton como Obama.
Uno de los temas que afrontará McCain esta semana será el de su estado de salud, en un intento de evitar que su avanzada edad, 71 años, y su aspecto físico se convierta en un arma electoral de cara a noviembre.
McCain, que ha batallado contra el cáncer, tiene previsto difundir esta semana sus expedientes médicos, y permitirá a los periodistas hacer preguntas sobre su estado de salud.








