Ante la ausencia de una reforma migratoria que defina la situación de millones de indocumentados, decenas de estados han decidido tomar las leyes en sus manos presentando, tan sólo en lo que va del año, más de 1,100 propuestas legislativas encaminadas a restringir y atentar contra los derechos de los inmigrantes, según reveló un estudio.
De acuerdo con los datos del Immigration Policy Project, hasta el 31 de marzo las legislaturas estatales analizaron 1,106 proyectos de ley en 44 estados, una cifra muy similar a las 1,169 resoluciones presentadas hasta el 13 de abril del año pasado, pero casi tres veces mayor a las propuestas de 2006.
Opiniones divididasEsta avanzada de proyectos estatales que incluyen temas tan diversos como prohibir ayuda financiera a estudiantes indocumentados o negarles asistencia legal —y que ya han sido aprobados en algunos estados o prevén aprobarse este año—, fue calificada por expertos y grupos pro inmigrantes como una muestra histórica de la gran división que existe en el país en torno al tema migratorio.
Para ellos también es una señal del creciente ambiente xenofóbico que se agudiza a raíz de la crisis económica que vive la nación.
"En vista de la incapacidad del gobierno federal de remediar la cuestión migratoria, vamos a seguir viendo esta escalada de propuestas, incluso anticonstitucionales, cuyo único fin es crear pánico entre la comunidad emigrante y culparla de la pésima situación económica en la que se encuentra el país", destacó George Tzamaras, portavoz de la Asociación Americana de Abogados en Inmigración (AILA).
Este año, según Immigration Policy Project, California prevé 21 propuestas estatales referentes a migración y relacionadas con empleo, salud, educación y servicios legales.
Sin embargo, el ejemplo más claro del alcance de esta efervescencia antiinmigrante ha sido Arizona, que recientemente aprobó cuatro proyectos de ley que atentan contra la comunidad extranjera, como prohibir fianzas a todo indocumentado que enfrente cargos criminales, negarles compensación monetaria en los tribunales civiles, ayuda para estudios o cuidado de niños, además de declarar el idioma inglés como la única lengua oficial del estado.
Para este año, legisladores de Arizona trabajan en la idea de negar actas de nacimiento a los hijos de personas indocumentadas que hayan nacido en territorio de Estados Unidos, y quienes actualmente son automáticamente ciudadanos.
"Están tratando de empujar al límite las leyes y la situación podría empeorar si los grupos de base a favor de los emigrantes no luchan por sus derechos", apuntó John Amaya, abogado del Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF).
Temor a extranjerosUno de los motivos clave del considerable aumento de leyes estatales, concuerdan expertos, es el pánico que prevalece en algunas entidades ante el creciente número de residentes extranjeros.
"Algunos estados han visto duplicar su población migrante en menos de cinco años y esto los ha sumido en una situación de pánico y nacionalismo, por lo que han decidido asumir funciones de regulación migratoria que corresponden al gobierno federal y no a las autoridades locales", explicó Clara Irazabel, experta en temas migratorios y profesora de la Universidad del Sur de California (USC).
Oklahoma fue un estado clave en donde el año pasado sus legisladores estatales hicieron algo al respecto, respondiendo a los más de 56 mil nuevos residentes extranjeros que llegaron a ese estado en un período menor a 10 años.
Bajo la directiva de Randy Terrill, representante republicano de ese estado, se implementó una ley que castiga severamente a las empresas que contraten indocumentados y les dio a los cuerpos policíacos más armas para deportarlos.
Según Terrill, si no hay trabajo ni ayuda gubernamental, los indocumentados ya no llegaran a Oklahoma.
"La actual crisis económica les ha dado el valor necesario a estos grupos racistas de avanzar, culpando al inmigrante de toda la situación que se está viviendo; y aunque muchas de estas leyes no sean aprobadas, están logrando su objetivo, que es enviar un mensaje de impacto en la psique del inmigrante de que no es bienvenido", expuso Jorge Mario, portavoz de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y del Caribe (NALACC).
Por el contrario, California, que según cifras del censo es junto a Nueva York, Texas, Florida, New Jersey e Illinois, uno de los estados que resguardan dos tercios de la comunidad inmigrante, bloqueó una propuesta de ley que exigía, a través de una base de datos, la supervisión del estatus legal de los trabajadores.
"La representación política hispana en California no permitirá que se repita la historia de Arizona u otros estados. Sabemos que estas medidas racistas han surgido de mano de algunos políticos que las están utilizando para sus fines electorales, aprovechando la falta de liderazgo político que existe", declaró el senador Gil Cedillo, líder del comité de migración en California.
Situación como las que privan entre California y Arizona, son un claro ejemplo de la amplia división en política migratoria que existe en los estados.
"Esto es una muestra de la frustración que existe en los estados. A lo largo de la historia de este país, cuando la economía es pobre, a los legisladores les da por buscar culpables y la respuesta siempre es la misma: el ilegal es el culpable y la migración el origen de todos los males. Aunque también la historia les ha demostrado que esta política siempre ha estado incorrecta", declaró Kevin Johson, profesor de leyes de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
La tensión racial en los estados será un tópico que prevalecerá a lo largo de 2008, específicamente alimentado por las contiendas electorales en las que se encuentra el país.
Sin embargo, dichas legislaciones podrían tener un precio alto para los políticos, ya que hasta el momento han estado encaminadas a afectar especialmente a los latinos.
Tal influencia quedó demostrada el año pasado cuando, de acuerdo al Centro Hispano Pew, el apoyo que los republicanos habían ganado en la comunidad latina desde 1999 se evaporó ante la desaprobación de una reforma migratoria que acercó a la deportación a miles de hispanos.





