TIJUANA, México.- El secretario de Seguridad Pública de la ciudad, Jesús Alberto Capella, fue destituido ayer de su cargo en medio de una ola de violencia que ha cobrado la vida de más de 37 personas y dos días después de que fueron hallados en esta urbe nueve hombres decapitados, entre ellos tres policías municipales cuyos cuerpos presentaban disparos en la boca.
Capella, quien estaba al frente de dos mil agentes municipales, sufrió un atentado del que salió ileso justo hace un año cuando fue nombrado como secretario de Seguridad Pública, de la que depende la policía.
En su lugar, la administración municipal informó que colocó al teniente coronel Julián Leyzaola Pérez, si dar más explicaciones, mientras que Capella no quiso hablar sobre su remoción.
La salida de Capella se dio horas después de que la Policía de Tijuana capturó con el apoyo del Ejército a tres sicarios del grupo de Fernando Sánchez Arellano, quien lidera una facción del cartel de los hermanos Arellano Félix, de quien es sobrino.
Más de 200 personas han sido asesinadas en el último mes en esta ciudad fronteriza con San Diego.
Cuando fue nombrado, Capella prometió trabajar para restaurar la confianza pública de la fuerza policiaca de Tijuana, que ha sido fuertemente golpeada por la corrupción y los abusos de poder, entre otras causas.
Los vecinos de la ciudad desconfían de los integrantes de la policía, incluso el Ejército ha cursado una invitación a la ciudadanía para que reporte los asesinatos a los soldados, en vez de hacerlo a los policías.
La Policía está investigando las muertes, ocurridas principalmente entre el sábado y ayer. Las autoridades estiman que muchos de los crímenes se desataron tras el homicios de una joven de 25 años, que se cree era la novia de unos de los traficantes de narcóticos de Baja California, de acuerdo al Procurado de Justicia del estado de Baja California, Rommel Moreno.
Asegura que en entrevistas realizadas a los familiares de las víctimas, el 80% de ellas estaba relacionada con el narcotráfico.
Pero no todas parecen estar ligadas al crimen organizado, personas inocentes al parecer también fueron alcanzadas por proyectiles como es el caso de cuatro niños que fueron abatidos por las balas.
Dos hermanos, de 4 y 13 años, esperaban a sus padres frente a una tienda cuando fueron acribillados por pistoleros, que también mataron a varios adultos.
Al parecer, los menores estaban esperando a sus padres frente a la bodega, cuando varios pistoleros abrieron fuego a los presentes en el lugar, provocando la muerte de los niños y de varios adultos.
Otro niño de 12 años falleció en otro acto separado, cuando desde un automóvil en marcha sobrevinó una lluvia de balas.
La prensa mexicana reporta que más de cuatro mil personas han sido asesinadas en toda la nación, principalmente por hechos de violencia relacionados con el tráfico de drogas.