CUENCA, Ecuador (el universo) — Desesperada, Julia Quintuña, progenitora de José Sucuzhañay, ayer al medio día se tapó el rostro para ocultar las lágrimas, luego de acabar de observar por televisión, noticias en las que aseguraban que su cuarto hijo falleció.
“Dios mío me quitas a este hijo que fue un padre para mí, mi esposo y los demás hermanos”, gritó desconsolada. Esperó junto al teléfono, que alguno de sus otros 5 hijos que viven en Nueva York, llamen y desmientan la noticia.
Así fue, Diego, hermano menor de José Osvaldo llamó y le dijo que aunque su hermano no recobraba el conocimiento, se mantenía estable y pidió a su familia escuchar solo las noticias que difunda la familia.
Juan y Silvia, hermanos del infortunado emigrante también se tranquilizaron y consolaron a su madre, que oraba para que su hijo sane.
“Es que José me enviaba un mensual para mi tratamiento de artritis y para que crié a sus dos hijitos”, dijo.
José Sucuzhañay viajó a EE.UU. hace 10 años, cuando su primogénito aún no cumplía un año; luego de un año llevó a su conviviente Andrea Rivera, pero cuando la joven se embarazó de la segunda hija retornó.
Sin embargo, hace un año intentó dos veces retornar a los EE.UU pero fue deportada de Centroamérica; y en un tercer intento llegó hace 5 meses. En principio Rivera dejó a sus hijos al cuidado de una tía, por problemas con Sucuzhañay, pero una reconciliación hizo que los niños pasen a vivir con su abuela materna.
Pero también ayudaba a los 3 hermanos menores, para que estudien, ya que este joven oriundo de Taday, parroquia de Azogues.








