WASHINGTON (AP) _ El presidente George W. Bush y funcionarios extranjeros mostraron una mayor determinación el sábado para combatir la crisis financiera en desarrollo, esperando detener el pánico que se ha generalizado entre los inversionistas a pesar de la decidida intervención de los gobiernos.
Sin embargo, no hubo una oferta concreta de nuevas acciones cuando Bush habló en el jardín de rosas de la Casa Blanca poco después del amanecer, acompañado por los representantes de casi una docena de naciones y organismos internacionales.
El nuevo mensaje del día fue la promesa de Bush en el sentido de que las naciones del mundo trabajarían juntas para resolver la crisis, evitando las posiciones proteccionistas que empeoraron las condiciones durante la Gran Depresión de la década de 1930.
"En un mundo interconectado, ninguna nación ganará nada afectando las fortunas de otra. Estamos en esto juntos. Saldremos de esto juntos", dijo Bush. "Ha habido momentos de crisis en el pasado, en los que las naciones poderosas del mundo enfocaron su energía en contra de las otras o buscaron aislarse del mundo. Esta vez es diferente", indicó.
El vocero de la Casa Blanca, Tony Fratto, indicó que el compromiso de Bush hacia la acción cooperativa fue repetido y aceptado por cada funcionario y ministro presente durante la reunión privada realizada antes de la declaración.
Junto con el presidente participaron funcionarios de alto nivel del Grupo de los Siete: Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá. También estuvieron representantes de la Unión Europea, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Bush no mencionó acciones específicas que motivaran su mensaje. Pero Irlanda recientemente garantizó todos los depósitos bancarios, causando reacciones similares en Alemania y otros países, preocupados porque el nerviosismo de los depositantes llevara sus cuentas bancarias a Irlanda.









