NUEVA YORK— Los "indignados" de Wall Street cumplen hoy cuatro meses de protestas sin un lugar concreto donde poder echar raíces tras su desalojo de una plaza del distrito financiero, pero dispuestos a seguir en pie de guerra y con la mirada puesta en las elecciones de noviembre.
"Han pasado ya cuatro meses y aquí seguimos, aunque nos quieran echar, porque los objetivos que perseguimos nos mantienen unidos y con fuerzas para seguir combatiendo", afirmó a Efe un portavoz del movimiento Ocupa Wall Street (OWS), Mark Bray, quien recuerda como si fuera ayer los primeros días de septiembre en la plaza Zuccotti.
Desde entonces, unos 2,000 protagonistas de este particular pulso contra los "excesos" de las grandes corporaciones han pasado por el calabozo en enfrentamientos con la Policía, que vivieron sus momentos más dramáticos durante la toma del puente de Brooklyn, en octubre pasado, y el desalojo del campamento de Zuccotti, en noviembre.
Cuatro meses después, su denuncia contra las desigualdades en EEUU y su discurso sobre la lucha de clases sigue calando en buena parte de la población, según un reciente informe del Pew Reseach Center que revela que dos tercios de los estadounidenses creen que la brecha entre ricos y pobres es más grande que nunca.
"Mientras haya un 1% que sigue sacando provecho y abusando del sistema, aquí estaremos el 99% dándoles respuesta", afirmó Bray, quien al ser interrogado por las presidenciales del 6 de noviembre y el papel que puede desempeñar el movimiento, reconoce que están siguiendo la maquinaria electoral con recelo y mucha cautela.
Aunque en público dicen que no apoyarán a ningún candidato, porque los "indignados" quieren estar al margen de lo que algunos llaman la "farsa electoral", en la práctica muchos reconocen que acabarán votando por el presidente Obama, para impedir que un republicano vuelva a la Casa Blanca. "Nosotros no apoyamos a ningún político porque creemos que hay otros caminos para obtener los cambios que buscamos", dice Jason Amadi, otro de los organizadores de OWS, quien advierte que hoy más que nunca las demandas de los "indignados" se han colado en el debate público.
De momento, su voz se ha hecho escuchar en el arranque de las primarias republicanas, de las que deberá salir el candidato que intente arrebatar a Obama su segundo mandato, y después de haber expandido su presencia a las principales ciudades del país, ahora esperan seguir dando que hablar con diferentes protestas. Los "indignados" hablan de la diversidad de un movimiento que prefiere seguir organizando "acciones" para denunciar las grandes injusticias de un sistema que, dicen, "no funciona", en vez de pensar qué candidato se acerca más a los ideales que pregonan.
Nosotros no apoyamos a ningún político porque creemos que hay otros caminos para obtener los cambios que buscamos’.
—Jason Amadi





