El boletín que circuló la policía con las fotos de los desaparecidos: Gianni, Joseph Mateo, Summer y Joseph. Archivo
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SAN DIEGO.— El detective Troy DuGal ha presentado cientos de pistas desde hace un año cuando ingresó al hogar de Joseph y Summer McStay y encontró huevos en mal estado en la encimera de la cocina y dos tazones de cereal llenos de palomitas de maíz en el futón de la sala. Cree que los McStay fueron a México con sus dos niños pequeños, pero las pruebas que llenan cuatro grandes carpetas en el cubículo de su oficina no arrojan respuestas."Conozco absolutamente bien sus finanzas y sus amigos, más de lo que conozco mis propias finanzas y los amigos de mi esposa", afirma DuGal, de 49 años, investigador de homicidios durante los últimos tres de sus 15 años dentro del Departamento del Sheriff del Condado de San Diego.

El viernes se cumplió un año desde que los McStay desaparecieron de su hogar en Fallbrook, una pequeña ciudad al norte de San Diego conocida por sus plantaciones de aguacate, y DuGal dice que no está más cerca de resolver el caso que el día en que el hermano de Joseph llamó para informar que la familia se encontraba desaparecida.

Cuatro días después de que la familia desapareció, su Isuzu Trooper blanca se encontraba estacionada en un centro comercial de San Diego, a solo pasos de Tijuana, México. Una cámara de video de vigilancia muestra a cuatro personas cruzando la frontera esa noche, posiblemente los McStay.

Lo que más preocupa al detective es que no tiene ningún registro de los cuatro días previos a que cruzaran la frontera. ¿Se estaban quedando en la casa de unos amigos? ¿Estaban en un hotel?. "Creo que es probable que haya pasado algo malo", señaló DuGal.