Por una tarde, la Plaza Olvera se pintó del blanco veracruzano de los sones (la música tradicional de aquel estado) y del sabor de un baile que suena en el golfo de México y retumba en Los Ángeles.
Por casi 12 horas, más de 20 agrupaciones de California y otras más provenientes de México desfilaron en el kiosco de la plaza más representativa de la cultura azteca en esta ciudad.
En el marco del VII Encuentro de Jaraneros, grupos como Son Real, Alebrijes al Vuelo, Son del Centro y Alma Grande, entre otros, deleitaron al público entonando melodías cargadas de alegría, tradición y picardía.
Imagine esta estrofa acompañada del peculiar sonido de un arpa, el rasgueo de una jarana y el taconeo de bailarines ataviados de faldas bordadas y guayaberas impecables: "Para bailar la bamba, para bailar la bamba se necesita una poca de gracia…"
Para algunos sería difícil evitar relacionar la frase con la imagen de Ritchie Valens tocando la guitarra eléctrica con singular estilo. Por eso don Miguel Arce, originario de Guatemala, ayer se sorprendió al escucharla en un formato distinto, pero igual de pegajoso.
"Hasta dan ganas de bailarla", dijo este hombre que hasta entonces se enteró de que la popular canción en realidad nació en Veracruz. Los sones son un género musical con influencia árabe, africana, española e indígena cuya particularidad es la improvisación ingeniosa y divertida del intérprete.
Como los originarios de Veracruz se caracterizan por utilizar malas palabras en su lenguaje, éstas son un aderezo que arrebata carcajadas mientras se escuchan en las coplas.
La jarana es una guitarra pequeña que acompaña el versar del cantante y funge como requinto en la parte del solo.
Francisco González, uno de los organizadores del evento, dijo que la idea de reunir a estos grupos fue tomada del encuentro original de jaraneros de Tlacotalpan, Veracruz, ciudad considerada cuna del son jarocho.
"Hace siete años, como tenemos una comunidad jarocha, decidimos hacer el encuentro aquí. Lo interesante del evento es que traemos a grupos de México para presentarlos en California".
Entre los integrantes de la organización denominada Encuentro de Jaraneros de California existen grupos integrados por blancos no latinos, salvadoreños y guatemaltecos.
De hecho, González es originario de San Luis Potosí, México, pero se considera jarocho por adopción musical. "Para mí, es presentarle al público algo diferente, que no se les está exponiendo. El son jarocho es un movimiento que está subiendo en los últimos años".
Cada año este evento atrae una cantidad creciente de grupos participantes, indicaron los organizadores. En su primera edición sólo asistieron ocho conjuntos.
"Que se difunda más la música y que la gente la conozca; esa es la idea de este encuentro", recalcó González. "La gente [en EU] conoce La bamba por Ritchie Valens, aunque es algo que es la raíz de la cultura mexicana".





