Brooklyn, NY
— Con su hija Nivialee Marie, de cinco meses, una novia de 17 años, viviendo con sus siete miembros de su familia y sin trabajo, el único futuro que ve Benjamín Ayala es alistarse en los Marines.Vistiendo a su pequeña en un jardín de infancia de la secundaria The High School for Enterprise Business and Technology —donde ayer la congresista Nydia M. Veláquez (D-Nueva York) anunció una propuesta de ley para reducir los embarazos en los adolescentes con mentores recién graduados de la universidad a cambio de rebajarles a éstos los préstamos educativos—, Benjamín Ayala reconoce que la vida de ser padre, antes de tiempo, no es fácil.
“Uno no piensa en las consecuencias de tener relaciones sexuales sin protección y si hubiera tenido a un mentor, joven como yo, que me hubiera explicado hubiera sido muy bueno”, dijo Ayala, que sueña con ir a la universidad.
Con los 15 millones de dólares que 17 estados del país –incluido Nueva York— devolvieron el año pasado a las arcas federales por considerar limitados los programas que promueven la abstinencia sexual hasta el matrimonio, Velásquez introducirá hoy la propuesta de ley “Mentor-Mentee Teen Pregnacy Reduction Act of 2008”.
“Para muchos padres latinos sentarse a hablar con sus hijos de las relaciones sexuales es un tabú, pero el futuro puede estar en riesgo, pueden contraer enfermedades y tienen más posibilidades de vivir bajo el índice de la pobreza. Los programas de abstinencia no han funcionado y cuando veo a adolescentes embarazadas veo que es mi culpa, que es culpa de la sociedad”, afirmó la congresista.
El índice de adolescentes embarazadas en Estados Unidos creció un 3% en el 2006 por primera vez desde el 1991, según estadísticas de los Centros para Prevención y Control de Enfermedades (CDC, en inglés). En la ciudad de Nueva York una de cada 10 adolescentes entre los 15 y 19 años quedaron embarazadas en el 2005.
“Este programa de mentores inspiraría a los estudiantes a medir las consecuencias de tomar ciertas decisiones. En nuestra secundaria decidimos ofrecer las clases de salud –donde se imparte información sexual— en el primer año de los estudios en lugar del cuarto año y los embarazos se han reducido un tercio y la tasa de graduación ha aumentado del 16,8% al 83,3%”, afirmó Juan Simón Méndez, director de The High Shool for Enterprise Business and Technology, con un 58,5% de estudiantes latinos, 36,8 de afroamericanos y el 75% de estudiantes bajo el índice de pobreza.
Judith.torrea@eldiariony.com






