Familiares y amigos participan en una misa en memoria de jóvenes juarenses asesinados. EFE
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CIUDAD JUÁREZ, México (EFE).— Familiares y amigos de algunos de los 16 jóvenes asesinados durante una fiesta el domingo pasado en Ciudad Juárez, la urbe más violenta de México, sepultaron ayer los restos de las víctimas en medio del dolor y exigencias de justicia.

Al menos tres jóvenes fueron sepultados en el panteón municipal de San Rafael, después de que se celebrara una misa de cuerpo presente en un templo católico y se espera que los otros sean sepultados hoy.

La cifra no ha sido precisada debido a que las autoridades señalan que entregaron los cuerpos de las víctimas y que la sepultura es decisión de los familiares.

Los cortejos fúnebres hacia el panteón partieron de lo que los vecinos han dado en llamar "La cuadra de la muerte", donde antier y ayer fueron veladas varias de las víctimas.

Un grupo de vecinos del sector organizó ayer mismo una misa en una capilla cercana al barrio Villas de Salvarcar, donde ocurrió la masacre, en tanto que la ciudadanía ha mostrado su indignación por lo sucedido.

Mientras algunas personas organizan una marcha ciudadana, otros grupos llegan a proponer iniciativas como organizar un éxodo por la paz, acudir de manera masiva a los cruces internacionales y pedir asilo humanitario o solicitar que las fronteras se abran para todas las personas que tienen miedo de vivir en Ciudad Juárez, considerada como una de las urbes más violentas del mundo.