Bogotá/EFE — La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navy Pillay, le solicitó al presidente colombiano, Álvaro Uribe, precisar sobre presuntos seguimientos de agentes de inteligencia a diplomáticos de esa agencia en Colombia.
Pillay envió una carta a Uribe en la que le solicitó esa aclaración, tras denuncias de espionaje contra el entonces relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas, el mexicano Rodolfo Stavenhagen, durante su visita a Colombia en 2005.
El delegado de esa agencia en Bogotá, el alemán Christian Salazar, hizo la revelación ayer en el último día de visita de la relatora especial sobre la situación de los defensores de derechos humanos de las Naciones Unidas, Margaret Sekaggya, y señaló que otros funcionarios internacionales también han sido afectados.
En la comunicación a Uribe, Pillay “expresó su preocupación sobre esta situación y demandó aclaración”, señaló Salazar.
El delegado de esa agencia en Bogotá reveló, asimismo, que ha pedido “acceso a los archivos del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad, inteligencia estatal), y al presidente”, para ver si funcionarios de las Naciones Unidas han sido espiados. “El presidente Uribe nos ha dicho que el DAS nos va a proporcionar todo lo que hay allá”, indicó Salazar y subrayó- “No sabemos qué es todo lo que hay allá”.
La relatora especial de las Naciones Unidas Margaret Sekaggya, instó a agilizar una depuración de los archivos de la inteligencia oficial colombiana que afectan a activistas.
Asimismo, urgió al Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, inteligencia estatal) “a poner fin inmediatamente” a “los seguimientos ilegales” contra los defensores de los derechos humanos. Ante ello, insistió en la creación de “un mecanismo de depuración” de “todos los archivos” que afecten a estas personas, “sus familiares y sus organizaciones”.






