El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, preside una nutrida conferencia de prensa en Tegucigalpa el 3 de julio de 2009. Posteriormente, el nuevo gobierno de Honduras dio a conocer su retiro de la OEA.(FOTO: AP/Eduardo Verdugo)
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La resolución de siete puntos declara que "no se reconocerá a ningún gobierno" que surja de la ruptura del orden constitucional en Honduras.

Los embajadores resolvieron también "exigir el inmediato, seguro e incondicional retorno" de Zelaya a sus funciones constitucionales y condenaron enérgicamente todo acto de violencia y en especial la detención arbitraria denunciada de la canciller Patricia Rodas y otros miembros del anterior gabinete.

En su visita a Tegucigalpa, Insulza gestionó el viernes de manera directa la restitución de Zelaya pero no logró modificar la firme negativa de permitirlo por parte de Micheletti.

"Lamentablemente en Honduras no hay condiciones para el regreso de Zelaya", quien decidirá si regresa al país en tales circunstancias, dijo el directivo de la OEA en conferencia de prensa tras reunirse con jueces de la Corte Suprema y numerosos líderes de la Iglesia católica, obreros, campesinos, indígenas, maestros y estudiantes.

Anunció que "la OEA sigue reconociendo a Zelaya como el legítimo presidente de Honduras, donde se cometió una ruptura grave del orden constitucional ... y la OEA decidirá el sábado si suspende o no a Honduras como miembro" de ese organismo.

"La situación debe ser revertida por quienes han tomado el poder de este país... y lamentablemente no existe disposición para hacer eso, al contrario, he recibido una cantidad de documentos mostrando cargos pendientes y formulados contra Zelaya para justificar la medida tomada", dijo.

"Fue un golpe de Estado lo que ocurrió el domingo en este país, se violó flagrantemente la Carta Democrática Interamericana... y eso debe ser reparado... y yo vine a dar el mensaje de la OEA, que ha quedado claro", declaró.

En otras nuevas acciones del gobierno designado, el canciller Enrique Ortez denunció en rueda de prensa que la administración de Zelaya "sustrajo" al menos 40 millones de dólares en efectivo del Banco Central el último día que estuvo en el poder y que una funcionaria, que no identificó, abandonó 65.000 dólares en el hotel donde se alojaba en Choluteca, en el sur del país, el día que asumió Micheletti. Otros funcionarios dijeron que se trataba de la ex ministra de Energía Rixi Moncada.