Sin embargo, Insulza expresó que no parecen haber condiciones favorables para que el depuesto presidente regrese a su país, en donde una creciente polarización se evidencia en las multitudes que en los últimos días se han volcado a las calles a exigir la reposición de Zelaya en la presidencia, unos, y el respaldo al gobierno encabezado por Micheletti, otros.

Correa expresó que "centenas de miles de hondureños se están movilizando para recibir a su presidente legítimo" y expuso que el retorno de Zelaya al poder debe ser "incondicional".

El mandatario ecuatoriano insistió que el golpe de Estado en Honduras fue una "brutalidad" y añadió que "esa dictadura, ese gobierno de facto tiene los minutos contados".