El presidente Felipe Calderón se unió a las voces que invitan a la ciudadanía a emitir el voto.[Foto: Archivo]
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Entre éstos 500 curules en la Cámara de Diputados (300 por votación directa y 200 por representación proporcional); seis gubernaturas; así como delegados, asambleístas y alcaldes. "La idea es que el voto nulo, algún día, se tome en cuenta. No para hacer de él una tradición, sino para dar permisibilidad a nuevas formas de gobierno electoral", explica Luis Miguel Pérez, director de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey.

"El problema es la inexistencia de mecanismos democráticos como la reelección, las candidaturas ciudadanas, la revocación del mandato y el plebiscito . El problema es que los partidos insisten en que nos representan cuando no es así. No podemos seguir fingiendo", precisa Dresser.

Los opositores a la anulació argumentan que sólo debilita a las fuerzas políticas emergentes y no tiene utilidad concreta pues aún con este mecanismo de protesta habrá funcionarios electos. "El camino que hemos escogido son las elecciones. No tenemos otro camino, sabemos que las cartas están marcadas, que nos hacen fraude, pero no debemos dejar de participar en las elecciones", insiste en propaganda el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, que pretende incrementar el número de seguidores para el Partido del Trabajo.

Sumados a los anulistas, los políticos llevan también en su contra los altos niveles de abstencionismo que, según la magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), María del Carmen Alanís, advirtió que para los comicios se espera un abstencionismo de 70% o más.