El presidente Felipe Calderón se unió a las voces que invitan a la ciudadanía a emitir el voto.[Foto: Archivo]
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MÉXICO, D.F.— En México no hay reelección, pero sí hay trampolín para los políticos. Saltan de la Cámara de Diputados, al Senado y de ahí a una presidencia municipal y después van de vuelta al Congreso. Una y otra vez sin haber rendido cuentas jamás".

El espíritu de la creciente campaña por el Voto Nulo o Voto Blanco, lo resume así una de sus principales promotoras, la politóloga y periodista Dense Dresser: el voto, el hartazgo.

Sumando cada vez más seguidores a través de sus páginas web y utilizando herramientas como los sitios de red sociales por internet, el movimiento intranquilizó primero a los partidos políticos; luego, a intelectuales y empresarios que consideran el voto blanco como "un retroceso a la democracia" y ayer entró también al debate el presidente Felipe Calderón. "La clave para mejorar las cosas en México no está en alejar a la ciudadanía de la política o de la representación nacional, sino al revés, la clave es cerrar y no abrir la brecha entre ciudadanía y entre política", dijo el mandatario durante un discurso oficial.

La preocupación por el Voto en blanco en la cúpula política radica en la argumentación de periodistas abogados, artistas, académicos y hasta ex políticos con poder de convocatoria (han reclutado a 19 organismos no gubernamentales) y con argumentación sólida.

"¡Nadie de este movimiento invita a abstenerse, todo lo contrario, estamos invitando a los ciudadanos a salir a manifestarse pacíficamente y anular su voto. A eso llamamos votar en blanco!", señala el enunciado de votaenblanco.org.mx

Los activistas de esta corriente llaman a cruzar -con una gigantesca equis enmarcada por un círculo- las boletas que el próximo 5 de julio tendrán impresas las propuestas de los ocho partidos que buscan posicionar a sus candidatos.