Agregó que "con una superficie negra el 90 por ciento de la radiación solar se convierte en calor", lo que aumenta las temperaturas y agrava los efectos producidos por el calentamiento global.

Gold aseguró que la pintura blanca se adhiere bien a las superficies rocosas de los nevados peruanos y no contamina las fuentes de agua ni atenta contra la vida de los cóndores, aves que pueblan las alturas andinas.

Glaciares Perú presentó su propuesta a un concurso del Banco Mundial para mitigar el efecto invernadero y su objetivo es pintar el Rasuhuillca, un nevado situado en el departamento sureño de Ayacucho y a 4,200 metros sobre el nivel del mar.

Gold calcula que se necesita entre cuatro y cinco toneladas de pintura por hectárea de los nevados, es decir que el pintar las 300,000 hectáreas de superficie de los glaciares existentes en todo el país demandaría hasta 1.5 millones de toneladas de este material.

Los representantes de Glaciares Perú ya han llevado su propuesta a la comi- sión de Medio Ambiente del Congreso peruano, donde —según dijo Gold— ha sido acogida con interés y los legisla- dores han prometido promover una ley para proteger a los nevados peruanos.