Tegucigalpa/ Servicios noticiosos — EE.UU. expresó ayer su "decepción" por la interrupción del proceso de ejecución del Acuerdo Tegucigalpa-San José e instó a las partes a retomar "inmediatamente" el diálogo para formar el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional en Honduras.
El Gobierno de Chile también expresó ayer su "preocupación" por la situación política que se vive en Honduras, al no lograr concretar el acuerdo de Tegucigalpa firmado la pasada semana.
"Urgimos a ambas partes a actuar en el mejor interés de los hondureños y a volver inmediatamente a la mesa (de negociación) para formar un Gobierno de Unidad", indicó el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, en un comunicado.
Recordó que la semana pasada los negociadores del depuesto mandatario, Manuel Zelaya, y del presidente de facto, Roberto Micheletti, lograron, con el apoyo de la OEA y de países de la región, una "victoria histórica para la democracia" en su país al firmar el llamado Acuerdo Tegucigalpa-San José.
Este acuerdo, que establece paso por paso el proceso que deben seguir las partes para restablecer la democracia y el orden constitucional y encaminarse hacia unas elecciones que cuenten con el apoyo de la comunidad internacional, ha sido aplaudido por EE.UU., que había mediado en la semana previa a la firma en la crisis.
"Por esta razón, estamos particularmente decepcionados por las declaraciones unilaterales hechas por ambas partes anoche, que no sirven al espíritu del Acuerdo Tegucigalpa-San José", señaló Kelly.
"A nosotros nos preocupa mucho la situación actual en Honduras", enfatizó por su parte el subsecretario chileno de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren.
"Creemos que el acuerdo que fue firmado por representantes del Gobierno del presidente Manuel Zelaya y del Gobierno de facto tiene que ser cumplido de manera integra", añadió Van Klaveren.
Según el subsecretario de Relaciones Exteriores para que se logre este acuerdo debe renunciar el presidente de facto hondureño, Roberto Micheletti y, por lo tanto, restituir en el poder al depuesto mandatario.
Varias ONG de defensa de los derechos humanos han pedido a la Unión Europea (UE) que no reconozca los próximos comicios presidenciales en Honduras, al considerar que el dirigente de facto, Roberto Micheletti, rompió el acuerdo para salir de la crisis al decidir encabezar el nuevo Gobierno de Unidad.
Así lo indicaron ayer la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), Fian Internacional, el Grupo Sur y la Iniciativa de Copenhague para Centroamérica y México (CIFCA), en una carta dirigida a la Presidencia sueca de turno de la UE, la Comisión Europea y la Eurocámara.
En la misiva, consideran que Micheletti ha hecho una "interpretación de mala fe" del Acuerdo de Tegucigalpa-San José, aprobado por la delegación del Gobierno de facto y del depuesto presidente, Manuel Zelaya, que preveía la formación de un Gobierno de Unidad, entre otros puntos, para intentar lograr una salida pacífica a la crisis que atraviesa el país.