Ginebra/EFE — El Comité contra la Tortura de la ONU se declaró ayer preocupado por las denuncias de casos de tortura en El Salvador, perpetrados por miembros de las fuerzas de seguridad, incluso contra niños, mujeres y jóvenes de la calle o en situación de irregularidad familiar.
El crimen de tortura se atribuye concretamente a "agentes de la Policía Nacional Civil" así como al personal penitenciario en el cumplimiento de sus funciones, indicó el comité, que emitió hoy su informe final sobre El Salvador, al término de su periodo ordinario de sesiones en Ginebra.
Consideró particularmente inquietante que las acusaciones contra policías y empleados de prisiones no pasan de una investigación cada vez más prolongada, en la que no se ha hecho comparecer a los culpables ante la Justicia.
También señaló que hay presuntos autores de delitos (de tortura) que permanecen en sus puestos.
El comité contra la tortura de la ONU lamentó, asimismo, la inexistencia de un órgano independiente que investigue las denuncias de malos tratos y torturas, lo que contribuye a su impunidad.
A ese respecto, el Comité observa con preocupación que la impunidad esté generalizada y considera que ésta es una de las principales razones por las que no se ha logrado erradicar la tortura en el país centroamericano.
Por esas razones, los expertos del Comité instaron al Gobierno salvadoreño a "comunicar públicamente que el Estado no tolera la tortura y que los autores de tales actos serán llevados ante la Justicia".




