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La Paz/EFE — El embajador de Bolivia ante las Naciones Unidas, Pablo Solón, saludó ayer la aprobación de una resolución de la ONU que reconoce los usos tradicionales de la hoja de coca en la región andina.

Según la agencia estatal ABI, esa decisión fue tomada el pasado jueves en la III Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea General de la ONU, que aprobó por consenso una resolución que "homologa los usos tradicionales lícitos de los cultivos devenidos en drogas tras procesos sintéticos ilícitos".

Para Solón, el reconocimiento de que se deben tomar en cuenta los usos tradicionales lícitos de los cultivos en una resolución sobre el problema mundial de las drogas "es reconocer que el masticado de la hoja de coca, que tiene una existencia milenaria, debe ser respetado".

En este sentido, el embajador boliviano mostró su deseo de que todas las delegaciones "sean consecuentes con el texto aprobado y que respalden la moción de Bolivia de eliminar la prohibición al masticado de la hoja de coca que existe en la Convención Única de Estupefacientes" que ese organismo internacional aprobó en 1961.

Solón explicó que Bolivia no promueve el libre cultivo de la hoja de coca "por el mal uso que le ha dado el narcotráfico", si bien señaló que tampoco puede hacerse una erradicación total de estas plantaciones por el consumo tradicional que tiene esta hoja en la zona andina.

Desde que llegó al poder en 2006, el presidente Evo Morales emprendió una cruzada a nivel internacional para que se despenalice el mascado (acullico o pijcheo) de la hoja de coca.

La hoja de coca es la materia prima de la cocaína, pero también tiene usos tradicionales y medicinales en Bolivia, donde se permite su plantación y distribución dentro de los márgenes que establece la ley.