MÉXICO, D.F.— Mensajes en las calles para amenazar al presidente Felipe Calderón, decapitaciones, incineraciones, ataques a instalaciones de seguridad pública, asesinatos de policías, vendetas, extorsiones, autoridades sobornadas por el crimen organizado, escaramuzas donde mueren civiles, ruegos y lamentos de una madre que no encuentra a su hija.
La lista anterior es una muestra de la violencia que puede vivir el país… ¡en un solo día!: ayer.
De norte a sur, México vivió una jornada de horror apenas cinco días después de que se firmara el Acuerdo Nacional para la Seguridad la Justicia y la Legalidad.
En tanto, Calderón designó este día a José Luis Santiago Vasconcelos como titular de la Secretaría Técnica para la implementación de las recientes reformas constitucionales en materia de seguridad y justicia penal.
En las capitales de estados de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Quintana Roo fueron colocadas sendas mantas en las calles en las que presuntos narcotraficantes lanzaron consignas contra el Ejecutivo y el Ejército.
"Sr. Presidente Calderón, quiere acabar con la inseguridad, déjese de palabrerías ridículas y deje de brindarle protección ud. Y los generales Jenocidio Loera, Martín Cordero Lucresio y el SS"[sic.], rezaba una de las "narcomantas", que pendía de un puente peatonal en la fronteriza ciudad de Nuevo Laredo.
En Chihuahua 10 personas murieron acribilladas por rifles AK-47 y pistolas calibre .9 milímetros, en un rancho del municipio de Aldama, y en Tijuana, Baja California, fueron encontrados los cuerpos decapitados de tres hombres cuyas cabezas fueron cercenadas, calcinadas y abandonadas a unos metros de sus pies.
Más al sur, presuntos narcotraficantes atacaron un cuartel de la policía michoacana y en su huida dispararon y mataron a tres personas que, según autoridades locales, eran "civiles inocentes que se cruzaron en el camino".
En la Ciudad de México, Silvia Escalera, esposa del empresario y ex funcionario del deporte, Nelson Vargas, rogó a los secuestradores de su hija —a quienes denunció ayer— que le digan si está viva o muerta.
"Si a ellos no les salieron las cosas y Silvita ya estuviera con Dios, entonces que me digan dónde la dejaron, para nosotros ir por ella y ya estar en paz", dijo en una entrevista radiofónica la madre de la muchacha raptada en septiembre pasado.
En Sinaloa, investigaciones policiacas revelaron que reos de tres penales del país (Santa Martha Acatitla, en la Ciudad de México; en Puente Grande, Jalisco, y en el penal de Hermosillo, Sonora) son los ejecutores de las 265 extorsiones denunciadas en el estado, 152 en Culiacán.
Y mientras en Tabasco, el secretario de Seguridad Pública local, Hector Sánchez, denunció que policías estatales han recibido cerca de seis millones de pesos (unos 600 mil dólares) de parte del crimen organizado; en Sonora tres policías fueron emboscados y asesinados en el municipio de Baviácora.
Diversas organizaciones civiles y empresariales tienen programadas marchas en varios estados del país para el próximo 30 de agosto ante los crecientes índices de delincuencia.
Los organizadores anunciaron ayer que colocarán urnas para que la ciudadanía aporte ideas sobre cómo enfrentar a la violencia.








