Bogotá/EFE
— La Policía aseguró que la guerrilla de las FARC ha hecho alianzas con miembros de los nuevos grupos paramilitares para proteger los cultivos destinados a la fabricación de droga y repartirse las rutas del narcotráfico.El director de la Policía, general Óscar Naranjo, señaló en entrevista con Caracol Radio que desde hace 18 meses se detectó que había alianzas entre miembros de al menos seis frentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con las Águilas Negras, los bandas emergentes de paramilitares.
“Es una tendencia marcada que comenzó desde hace unos 18 meses y es que estos reductos de bandas criminales, que básicamente están dedicadas al servicio del narcotráfico, han ido estableciendo cada vez más, y ya no de manera espontánea y aislada, alianzas con las FARC”, dijo el oficial
Naranjo precisó que los nexos se han formado por los golpes que la fuerza pública les ha dado a las dos organizaciones y que no son casuales, sino “estructurales”, para proteger el lucrativo negocio del narcotráfico.
“Ambos grupos están reflejando una crisis profunda ante su debilidad por la ofensiva de la Fiscalía, las Fuerzas Militares y la Policía”, añadió.
El director de la policía colombiana aseguró que las conexiones entre las FARC y los nuevos paramilitares fueron descubiertas por las declaraciones que desmovilizados de esa guerrilla hicieron y por las labores de inteligencia de la policía.
Por su parte, el diario bogotano El Tiempo publicó ayerque los pactos serían solamente para lo que tiene que ver con cultivos ilícitos y rutas para el tráfico de drogas.
“Las alianzas prohíben los patrullajes conjuntos e invasión de los territorios de influencia de cada grupo”, señaló una fuente policial al matutino.
Asimismo, destacó que el “desespero” de las FARC por sellar alianzas con sus antiguos enemigos no solo deja ver la “atomización” del grupo rebelde, sino que indica que a los jefes de los frentes “solo les importa el lucro personal producto del narcotráfico”.
La Policía encontró evidencia de alianzas en por lo menos seis frentes de las FARC, especialmente en el noroeste y el este de Colombia.
Tras la desmovilización de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), en el marco de un proceso de paz con el Gobierno entre 2003 y 2006, nació un grupo de bandas emergentes de paramilitares asociados con el narcotráfico que operan en distintas regiones del país.






