Una mujer toma una fotografía de su amiga al lado de un retrato de Sadam Hussein, en una plaza llena de velas con motivo del séptimo aniversario de la invasión a Irak. ap
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Las dos campañas, para las cuales EE.UU. ha movilizado casi 3 millones de soldados y cientos de miles de contratistas privados, han drenado de oficiales, de soldados, de equipos y de armamento al Ejército y a la Infantería de Marina, las dos fuerzas más exigidas en los conflictos.

La guerra en Irak, que comenzó también entre protestas multitudinarias, se inició con el argumento de que el régimen del presidente Sadam Husein poseía armas químicas, biológicas o radioactivas que amenazaban a toda la región.

La campaña fue veloz- en apenas 23 días la vanguardia de Infantería de Marina había llegado a Bagdad. Los equipos de expertos militares que durante meses inspeccionaron Irak no encontraron los supuestos arsenales proscritos.

Lo que siguió fue más penoso- pocos meses después, empezó una insurgencia contra los ocupantes acompañada por ataques sectarios entre suníes y chiíes.