Llama provocada para reducir presión interna de vagón cargado con gas. [Foto: EFE]
1/1

ROMA, Italia (EFE).— La Fiscalía provincial de Lucca (norte de Italia) investiga un supuesto delito de homicidio culposo y de incendio culposo en la explosión de un tren cargado con gas ocurrida en la medianoche del lunes en la localidad de Viareggio, que ha causado hasta el momento, 17 muertos.

Según explicó ayer el fiscal de Lucca, Aldo Cicala, por el momento no se ha incluido el nombre de ninguna persona en la investigación abierta y se sigue verificando si el accidente del tren de mercancías se debió a la rotura de uno de los bojes de un vagón cisterna cargado con gas licuado del petróleo (GLP).

"Nos estamos ocupando de los muertos, para recapitular la situación y hacer lo más rápido posible los procedimientos para devolver los cuerpos a las familias", dijo Cicala en declaraciones que recogen los medios de comunicación italianos.

Por el momento y cuando aún quedan tres desaparecidos, el balance oficial de fallecidos es de 17, aunque los medios de comunicación italianos hablan de entre 16 y 18 víctimas mortales.

Según informó el responsable de los bomberos que trabajan en la zona de la catástrofe, Giuseppe Romano, ya ha concluido el vaciado del gas de los vagones cisterna, que provocaba que el riesgo de nuevas explosiones no se hubiera alejado todavía.

Este miércoles se procedió, además, al derribo de un edificio y dos se demolerán en las próximas horas, después de que otras dos construcciones se vinieran abajo por la explosión.

Los heridos que continúan ingresados en varios centros sanitarios de Italia son 28, de los que el 80 % se halla aún en condiciones muy graves, lo que hace temer a las autoridades italianas que el balance de muertos aumente en los próximos días.