Hoy se difundieron los resultados preliminares de la investigación del accidente. (FOTO: Archivo/AP)
1/1

Los investigadores no han encontrado "ningún rastro de fuego ni rastros de explosivos", agregó.

Bouillard precisó que los sensores externos, llamados tubos Pitot, fueron "un factor, pero no el único".

"Es un elemento pero no la causa", agregó Bouillard durante una conferencia de prensa en Le Bourget, en las afueras de París. "Hoy estamos muy lejos de establecer las causas del accidente".

Uno de los mensajes automáticos emitidos por el avión de Air France indicó que estaba recibiendo información incorrecta de velocidad de los instrumentos externos de monitoreo, algo que podría desestabilizar los sistemas de mando del avión. Los expertos han insinuado que esos instrumentos externos podrían haberse congelado.

La presentación de la BEA restó importancia a otros elementos que fueron mencionados en las primeras hipótesis, como la posibilidad de que tormentas fuertes o relámpagos hayan derribado el avión.

"Entre la superficie del agua y los 35.000 pies, no sabemos lo que pasó", admitió Bouillard. "Ante la ausencia de las grabadoras de vuelo, es sumamente difícil llegar a conclusiones".

Las probabilidades de encontrar las grabadoras de vuelo son cada vez menores a medida que se debilitan las señales que emiten. Sin ellas, nunca podrían conocerse plenamente las causas del accidente.

Bouillard dijo que la búsqueda de las cajas negras del avión se extendió 10 días, hasta el 10 de julio.

Las llamadas "cajas negras" " que en realidad son de un tono anaranjado fuerte " reposan en alguna parte de una cordillera submarina llena de grietas, con terreno áspero y desigual.

___

Emma Vandore reportó desde París. Los periodistas de The Associated Press Cecile Brisson en Le Bourget, Angela Charlton en París, Marco Sibaja en Brasilia y Bradley Brooks en Río de Janeiro contribuyeron a este despacho.