Opositores del presidente Pervez Musharraf celebran el anuncio de su retiro de la jefatura del estado tras nueve años en el poder. (FOTO: AP)
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BAHAWALPUR, Pakistán (AP) ” Ningún cartel indicaba la existencia de un campo de entrenamiento, pero los vecinos lo señalaban como una escuela para "combatientes islamistas", al tiempo que se maravillaban de los magníficos caballos que había en sus establos... y de los jóvenes que los cabalgaban sin montura por la polvorienta campiña de las inmediaciones.

En una escuela cercana, los maestros enseñan a los niños desde los ocho años de edad a memorizar una doctrina radical del Islam que insta a la guerra santa contra los enemigos de la fe. Sentados con las piernas cruzadas en el piso de la escuela Darululún Medina, los alumnos se mecen hacia adelante y hacia atrás mientras recitan tramos del Corán, el libro sagrado musulmán.

Ambas instalaciones son administradas por el grupo terrorista Jaish e Mohammed, vinculado con al Qaida, en pleno corazón de Pakistán, a cientos de kilómetros de la frontera afgana donde se centra la lucha contra el terrorismo. Su existencia ha provocado interrogantes sobre el compromiso del gobierno para combatir a los grupos terroristas acusados de importantes ataques en Pakistán y en la India, y relacionados a conspiraciones terroristas en todo el mundo.

Las autoridades dicen que los grupos militantes de Punjab envían con frecuencia a sus combatientes a Afganistán y a la frontera de la región, acrecentado el poderío de una insurgencia que se expande por toda Pakistán y provocando inquietur en torno a la estabilidad en el país y sus armas atómicas.

Las instalaciones para montar a caballo, que fueron descubiertas por The Associated Press durante una visita a esta abandonada región donde la arena del desierto es arrastrada por el viento en todas direcciones, nunca habían sido vistas por periodistas.