Filipinos ingresan al Cementerio del Norte de Manila para visitar las tumbas de sus seres queridos y celebrar la fiesta de Todos los Santos.
1/1

MANILA/Servicios noticiosos — El tifón Mirinae, degradado a tormenta tropical, se abatió ayer contra Vietnam después de azotar la capital de Filipinas y sus provincias aledañas, causando 20 muertos en una región anegada tras el paso de tres tormentas recientes.

Pese a la tormenta, los filipinos conmemoraron ayer domingo el Día de Todos Los Santos, una festividad católica. Grandes multitudes se volcaron a los cementerios, mientras que en algunos casos los visitantes usaron lanchas para llegar hasta los camposantos que seguían anegados.

En la provincia de Rizal, al este de Manila, los habitantes cargaban flores y cirios en canoas hasta un cementerio rural que se había convertido en un lago.

Joel Librilla, con el agua hasta la cintura, palpaba las tumbas sumergidas a fin de detectar las letras talladas en bajo relieve en busca del nombre de su madre.

“No podemos dejarle velas encendidas”, dijo Librilla a Associated Press Television News. “Pero mi madre debe saber que ésta es para ella”, agregó.

Se prevé que el nuevo meteoro, que avanzaba hacia el mar de la China Meridional, tocará la costa central de Vietnam el lunes al mediodía.

El primer ministro vietnamita Nguyen Tan Dung ordenó que los habitantes comenzaran a evacuar las áreas de alto riesgo en cinco provincias costeras y que los pescadores se trasladen a refugios de inmediato.

Los dos países seguían tratando de recuperarse del tifón Ketsana, que provocó las peores inundaciones en 40 años en Manila y dejó 160 muertos en Vietnam a fines de septiembre.

Ketsana y otros dos meteoros posteriores aumentaron a 900 el balance de muertos en las Filipinas. Unos 87.000 damnificados seguían viviendo en albergues temporales cuando azotó el tifón Mirinae.