WESTLEY.— Al menos siete personas, seis de ellas trabajadores agrícolas mexicanos, murieron tras registrarse un choque que provocó que dos vehículos cayeran al canal de riego Delta-Mendota, en el condado agrícola de Stanislaus.
El accidente ocurrió al filo del mediodía del 15 de julio, al chocar un camión pipa de la compañía United Site Services —dedicada a limpiar sanitarios portátiles— y una camioneta deportiva Ford Explorer, en las calles Needham y Stark, a 83 millas al sur de Sacramento.
El agente de la Patrulla de Caminos de California (CHP), Mayolo Bañuelos, precisó que en la pipa iba sólo el conductor, mientras que en la camioneta viajaban los trabajadores agrícolas.
Seis horas después del accidente, la policía desconocía las causas de la tragedia. Sólo sabían, a decir del agente Bañuelos, que la camioneta y el camión se encontraron en el cruce del canal, se impactaron y cayeron al agua.
El canal tenía entre 25 y 30 pies de profundidad, dijo el agente.
Yvone García, de 17 años de edad, completamente consternada y entre sollozos, reveló que en la camioneta viajaban su madre Eulalia García, de 38 años; su tía Adriana García, de 18, y su cuñado Isaac Tapia, cuya edad no recordó.
En tanto, Araceli Martínez dijo que también iban en la camioneta su tío Adam Martínez, de 23 años; Lucas Martínez, de 21, y Eleazar Cruz, de 20. Todos ellos mexicanos de Puebla, Guerrero y Chiapas. Eran trabajadores agrícolas de un campo de durazno, adjunto al lugar de la tragedia, y regresaban a sus hogares en Lodi, tras concluir su jornada laboral del día. García dio a conocer que hace unos 20 días las víctimas habían comenzado a trabajar en la recolección del durazno.
Los familiares de los trabajadores, apoyados por el sacerdote de Patterson, Michael Walsh, mostraron su disgusto y desesperación por la tardanza que les tomó a las autoridades llegar al lugar y empezar a buscar en las aguas del canal. El subalguacil del condado de Stanislaus, Patrick Kelly, se justificó diciendo que el equipo de buzos trabaja con ellos medio tiempo y se encuentran a 24 millas de Modesto, por lo que no fue tan fácil empezar las tareas de rescate.
"Hemos trabajado tan rápido como hemos podido, pero queremos hacerlo con cuidado, de manera que ninguna vida esté en riesgo", precisó. Luis Magaña, líder comunitario en Stockton, dijo que "es increíble que en un camino tan transitado, tan estrecho y peligroso, no haya ninguna señal en español que advierta a los trabajadores que deben manejar con cuidado. Hay sólo letreros para proteger la seguridad del canal", lamentó.








