WASHINGTON, D. C.— El Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó el 26 de junio que los ciudadanos de este país tienen derecho a tener armas, tanto para defenderse como para cazar, al declarar "inconstitucional" una ley de la capital estadounidense que las prohibía en su jurisdicción.
Se trata del primer pronunciamiento definitivo de la máxima corte en los últimos tiempos respecto a la Segunda Enmienda de la Constitución, que data de 1791 y consagra el derecho a la tenencia de armas.
La decisión fue muy dividida, 5-4, y atizará la polémica que existe en Estados Unidos respecto a la posesión de armas para la autodefensa.
En nombre de la mayoría, el juez Antonin Scalia argumentó que la "narrativa histórica" del país apoya el derecho de los individuos a poseer y portar armas, incluso antes de que se adoptara dicha enmienda.
La Constitución de EE.UU. no dice en ningún caso que se prohíbe "de forma absoluta la tenencia y uso de pistolas para la autodefensa en casa", continuó Scalia.
En su dictamen, dividido en tres partes, el Supremo también anuló el requisito en Washington de que las armas de fuego contengan seguros para el gatillo.
En una de las leyes más estrictas del país sobre este asunto, el Distrito de Columbia, que incluye Washington, prohíbe desde 1976 la posesión de armas de bajo calibre pero permite otras siempre y cuando estén descargadas, sin ensamblar, registradas o tengan seguro en el gatillo.








