BEICHUAN, China.— China rendirá homenaje durante tres días a las decenas de miles de personas que murieron en un poderoso terremoto, en momentos en que menguó la esperanza de rescatar sobrevivientes y los esfuerzos se concentrarán en evitar hambrunas y enfermedades.
El gobierno anunció ayer tres días de duelo nacional a partir de hoy, y pidió a los 1,300 millones de habitantes del país que rindan un homenaje de tres minutos de silencio a las víctimas del terremoto, a partir de las 2:28 de la tarde, exactamente una semana después de registrarse la tragedia. El sismo destruyó millares de viviendas y edificios y mató a unas 50 mil personas.
También el relevo de la antorcha olímpica será suspendido durante el período de duelo, informó el comité organizador de los Juegos Olímpicos de Beijing.
Al comenzar la segunda semana del movimiento telúrico, las esperanzas de hallar sobrevivientes disminuían cada vez más, pese a notables relatos de rescates entre los millares de personas enterradas.
"Pronto será demasiado tarde" para encontrar sobrevivientes, dijo Koji Fujiya, subjefe de un equipo de rescate japonés que trabaja en Beichuan, una población reducida a escombros. Su equipo desenterró ayer 10 cadáveres de una escuela secundaria en ese lugar.
Hubo algunas historias de rescates aún después de que el terremoto de 7.9 grados de magnitud sacudió el centro del país, pero la atención de los esfuerzos en la zona de desastre pareció concentrarse en la recuperación de cadáveres de edificios derrumbados, al tiempo que el gobierno confirmaba que la cifra de muertos subió a 32,476.
Otras 220,109 personas han sufrido lesiones, de acuerdo con una declaración del gabinete chino. El gobierno ha dicho que espera que la cifra final de muertos supere los 50 mil.
Unos pocos familiares estaban en ayer Beichuan, cerca del epicentro del sismo, donde decenas de cadáveres en bolsas azules yacían en una calle. Soldados constantemente sacaban más cuerpos de los escombros.
Wu Hai, el líder de un equipo socorrista chino que vino de la vecina provincia de Yunnan, dijo que los cuerpos hallados se encontraban en estado de descomposición "y muchos de ellos tenían las extremidades desprendidas".
"Definitivamente hay muchos más cadáveres aquí. Los residentes dicen que varios miles han quedado sepultados", dijo.
Por otro lado, además de cobrarse decenas de miles de vidas, el terremoto de Wenchuan causó importantes daños al patrimonio histórico mundial, arrasando numerosas estructuras del Sistema de Irrigación de Dujiangyan, considerada la obra hidráulica más antigua del planeta.
En las inmediaciones del lugar donde se encuentra este sistema, en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, se puede advertir que algunos de los templos que se construyeron para rendir homenaje al sistema, también con siglos de historia, están a punto de caerse, si no lo han hecho ya.
La agencia oficial Xinhua confirmó los daños sufridos por el complejo de Dujiangyan, que se encuentra a orillas del río Min y era una de las principales atracciones turísticas de la zona, junto a las montañas de Qingchengshan (consideradas uno de los lugares de nacimiento del taoísmo).
Las autoridades de Sichuan, la provincia que más sufrió el fuerte terremoto del pasado 12 de mayo, señalaron que el seísmo causó graves daños en 45 monumentos culturales de primer orden (bajo protección estatal) y 59 bajo protección provincial.
En Dujiangyan, sin embargo, las prioridades por ahora son otras, ya que el lugar es uno de los que más víctimas ha registrado.
Las cifras siguen siendo provisionales pero se calculan miles de muertos, incluyendo los centenares de jóvenes que murieron al derrumbarse un instituto en Juyuan, pueblo de las afueras del municipio.
El sistema de irrigación y control de inundaciones del río Min se comenzó a usar hacia el siglo III a.C., como solución a las continuas inundaciones que sufrían las poblaciones a orillas de esa corriente fluvial.
La idea de controlar el flujo del río fue mérito del gobernador Li Bing, todo un héroe local en Sichuan, quien ordenó la construcción de un dique para evitar las crecidas del río, especialmente fuertes en primavera con el deshielo de las montañas cercanas.
El dique, a diferencia de las presas convencionales, podía ser levantado temporalmente para permitir el paso a barcos militares, y costó, según los anales históricos, 100 mil piezas de plata.
El sistema consiguió que dejaran de producirse inundaciones, probando ser un éxito, y además la mejor irrigación que permitió logró que la provincia de Sichuan fuera una de las más productivas del imperio chino.
La UNESCO incluyó este lugar en su lista de Patrimonio Mundial en 2002.
Actualmente, las principales atracciones del lugar son el dique y el templo dedicado por los habitantes locales a Li Bing, templo que ha sido una de las estructuras del complejo que resultaron dañadas por el terremoto.
Río arriba hay una presa moderna, que no parece haber sufrido graves daños por los temblores de tierra, aunque se advierte que muchas losas de su pared han caído, así como la barandilla de hormigón que hay sobre ella.
En la zona afectada se encuentra otro de los bienes culturales en la lista de la UNESCO, la reserva natural de Wolong (hábitat de los osos panda), que al parecer no sufrió graves daños.
Los cuidadores de los animales estuvieron varios días sin comunicación con el exterior, debido a los daños que el terremoto produjo en las telecomunicaciones.
Finalmente pudieron recuperar contacto e informar de que ninguno de los animales había sufrido daños y los cachorros habían sido llevados "a lugares seguros".
El distrito de Wenchuan, epicentro del terremoto, es la base habitual de los viajeros que visitan Wolong, por lo que muchos turistas quedaron aislados tras el terremoto.








