SACRAMENTO.— Entre prolongadas ovaciones de pie, y en un ambiente entre emotivo y festivo, la asambleísta demócrata de Los Ángeles, Karen Bass, abrió el pasado martes 13 de abril un capítulo en la historia de la nación, al convertirse en la primera afroamericana en ser presidenta de una Asamblea estatal.
A nivel estado, Bass, de 54 años, es la primera mujer demócrata y la primera afroamericana en ocupar el cargo.
Custodiada por los ex presidentes de la Asamblea, el alcalde de Los Ángeles Antonio Villaraigosa, entre otros políticos, Bass llegó al estrado de la Cámara Baja en donde le tomó la protesta el presidente saliente de la Asamblea, Fabián Núñez. Bass, quien no podía ocultar una gran felicidad dijo en su discurso a los legisladores que aunque California lo tiene todo y es la octava economía del mundo, actualmente es un "gigante en crisis; depende de nosotros resolver esta crisis".
Sostuvo que si se pudieron movilizar recursos para responder a desastres mayores como el terremoto de Loma Prieta, "tenemos que responder a la crisis presupuestal de la misma manera que si se tratara de un desastre natural".








