Juan Baez un dominicano radicado en el pueblo de Nashua donde se concentra una gran parte de la población latina de New Hampshire. Valeria Fernández/impreMedia
1/1

A medias viven inmigrantes sueño americano

Por Valeria Fernández

Nashua, New Hampshire.

"How are you doing ‘viejita’"? dice sonriente Juan Baez detrás del mostrador de su tienda sobre la calle Holly a una señora puertorriqueña que acaba de entrar. Para cada persona que llega tiene algún tema de conversación y si es de política mejor.

"?Por quién va a votar?’ le pregunta a su clienta.

"Por Obama" le contesta.

Ahora que finalizaron las asambleas populares en Iowa la atención política del país se centra en New Hampshire, el segundo estado en la nación en celebrar las primarias para elegir a un candidato republicano a la presidencia.

"Los hispanos somos una fuerza política", opina Baez de 57 años. "Pero se tiene que contar con ambas partes (para lograr algo)" agrega sobre los votantes anglosajones.

Baez Multiservices el negocio que abrió hace 8 años atrás empezó con la preparación de impuestos y documentación de inmigración y ahora vende desde tarjetas telefónicas para llamar a Latinoamérica hasta servicios de cable y transferencia de dinero de México hasta Sudan.

Al igual que su tienda la población latina en Nashua a poco menos de 20 millas de Manchester aumentó en un 58 por ciento desde el 2000, según datos del censo.

"Tengo clientes de todas partes del mundo", dice Baez que llegó a la ciudad hace 33 años de la República Dominicana.

Con más de 86 mil habitantes Nashua es hogar de un poco más de 9 por ciento de latinos. Muchos como él son inmigrantes que llegaron con la esperanza de superarse y formar parte del sueño americano.

Baez no tiene aspiraciones políticas pero su tienda le hizo las veces de sede de campaña al ex gobernador de Nuevo México Bill Richardson cuando corrió por la presidencia y en las elecciones pasadas a Hillary Clinton a quien conoce en persona.

Esta vez dice que le dará su apoyo a Barack Obama.

"No he visto un presidente que se dirija más al pueblo", opinó Baez.

Baez describió a los candidatos republicanos a la presidencia como "un equipo vacío."

Y culpó a ese partido de haberle hecho imposible que el presidente gobernara.

"Al hacer eso no se lo están haciendo a Obama se lo hacen a la nación", agregó.

Amparo Mejía, una colombiana de 59 años compra seguido en la tienda de Baez.

Y como el está bien involucrada en la política.

"Está Navidad Obama me envió una tarjeta, estaba con su familia y su perrito", dice puesto que lo apoyó en su campaña aunque no puede votar y tiene que esperar para hacerse ciudadana hasta marzo entrante.

Pese a ser una inmigrante de Colombia que llegó a Nashua, New Hampshire hace 9 años opinó que hay otros temas más importantes que la inmigración que el presidente tiene que resolver primero como la economía.

"Es que lo tenían maniatado", agrega.

Miguel Nieves, un uruguayo que vive en Manchester se hizo ciudadano a través de la amnistía del ex presidente republicano Ronald Reagan en los 80 pero dice que le dará su apoyo a Obama.

"En las últimas elecciones voté por (John) McCain porque pensaba que Obama no iba a poder arreglar lo que hizo Bush", opina.

Nieves de 60 años dice que tuvo que vender su casa como "short sale" por la crisis económica pero aún así sigue fiel a los demócratas.

"Obama heredó el desastre de ellos, si le llevó 8 años al otro tirar abajo al país, ¿Cómo (Obama) lo va a levantar en cuatro?", dice.

Latinos sin voz política

A media tarde Rafael "Lilo" Almonte supervisa a los peluqueros en su barbería de Nashua.

"Lilo" dice que su clientela latina ha crecido pero "necesitamos una mano que nos represente".

"Cuando un hispano quiere poner una queja aquí tiene que ir con un americano", comenta el inmigrante dominicano. "Hay una masa latina grande pero suelta como un caballo loco en el desierto".

"Lilo" se queja de que en estos días ha recibido muchas visitas para hablarle de candidatos políticos pero cuando pasan las elecciones se olvidan de los hispanos.

Esa misma tarde llegó alguien a invitarlo a un evento para latinos del Partido Demócrata.

Parte del problema con la participación política de los latinos es la falta de organización y movilización de este grupo como votantes, dice Alejandro Urrutia, doctor y director de Latinos Unidos de New Hampshire, una organización no-partidista que da becas a estudiantes hispanos.

"No funciona aquí la organización de los latinos como en otras partes", comentó Urrutia. "Algunos son tímidos para organizarse porque son indocumentados".

Urrutia asegura que también existe falta de información y voz en los medios de comunicación hispanos porque el estado carece de su propio periódico en español y programas radiales de habla hispana.

Aún así ha diferencia de otros estados como Arizona, Georgia, Alabama y Carolina del Sur donde se han aprobado algunas de las leyes más duras contra la inmigración New Hampshire se ha mantenido al margen.

"Es un estado que le ha dado la bienvenida al inmigrante" agrega Urrutia sin descartar que ha habido propuestas anti-inmigrantes en la legislatura estatal.

Andrea Lemes, una inmigrante indocumentada de 40 años oriunda de Uruguay está de acuerdo con Urrutia.

Pero aún así dice que no puede evitar sentir que es de otra parte.

No hace mucho su hijo menor de 13 años corrigió su acento.

"I’m sorry por ser hispana", le dijo al adolescente. A lo que este le contestó. "I’m sorry por tener acento americano. Yo soy americano".

Lemes sabe que no es así y se estremece cuando escucha a candidatos republicanos como Mitt Romney decir que "vetarán" el Dream Act, una ley que permitiría que sus hijos legalizaran su situación migratoria en el país mediante la educación.

"Estoy tan frustrada con Obama y en que haya una reforma migratoria, que ya no quiero escuchar", dice.