La líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, dijo que no se aprobará una ley de inmigración. Lucio Villa/La Opinion
El Presidente Barack Obama ha estado hablando de reforma migratoria y despachando a sus enviados a reunirse con la comunidad latina y recordarles que "el presidente sigue apoyando" la medida, aún cuando los expertos y personas del liderazgo del Congreso ven nula la posibilidad de que algo se apruebe antes de las elecciones presidenciales del año que viene.
Hace apenas una semana, la líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja vino a La Opinión y lo dijo con todas las letras: "ciertamente no se aprobará en la Cámara de Representantes", ahora dominada por una mayoría republicana y un liderazgo más interesado en seguir añadiendo medidas restrictivas contra los inmigrantes.
Pero el tema no solamente afecta a los republicanos. La imagen de los demócratas y del propio Obama también ha sufrido con el tema migratorio ante los latinos. Una encuesta de Impremedia y Latino Decisions reveló al principio de esta semana que un 41% de los votantes latinos piensa el Presidente sólo está diciendo lo que los latinos quieren escuchar y un 46% piensa que ha manejado mal el tema migratorio.
Según Angie Kelly, analista de inmigración del Centro para el Progreso Americano (CAP), el tema de E-Verify, un programa de verificación electrónica de trabajadores que el liderazgo republicano quiere hacer mandatorio para los negocios, será una prueba para el gobierno de Obama y los demócratas.
"La cuestión será qué tanto pelean en contra del E-Verify. Si permiten que se apruebe la ley que lo hará obligatorio, pienso que ya no habrá manera de hacer fuerza por la reforma migratoria, creo que eso terminaría por matar toda posibilidad", dijo Kelly. "Lo que está en juego es mucho".
Ahí está la cuestión, porque la Administración de Obama ha expandido el uso de E-Verify y la Secretaria de Seguridad Nacional Janet Napolitano apoya el programa.
El tema de la reforma migratoria se volverá intocable durante la campaña presidencial del año que viene, indicó la catedrática Debora Schildkraut, profesora de ciencias políticas de Tufts University. "Yo creo que los líderes demócratas del congreso le dirán al presidente detrás de bambalinas que ni toque el tema porque ellos quieren recuperar la cámara", dijo la profesora. "Lo que sí es seguro es que los republicanos van a atacar a Obama con inmigración, va a salir el tema más este año que en 2008".
Obama puede hablar del tema y decir que apoya la reforma, pero de eso a hacer un esfuerzo serio por una reforma hay un gran trecho, agregó Schildkraut.
Otro tema de prueba para el Presidente Obama será el de Comunidades Seguras. La presión por una moratoria en su aplicación ha venido subiendo y ya son tres los estados del país que suspenden los memorandums. Hay quienes esperan algún tipo de reforma del gobierno que asegure que el programa realmente seguirá las prioridades que se habían establecido: deportar a los delincuentes graves.
El tema de inmigración también será vigilado de cerca por los votantes latinos, que en la reciente encuesta lo escogieron como la prioridad número uno. "El Presidente puede hablar de ello todo lo que quiera, pero si el Congreso no se mueve, él no podrá hacerlo sólo", dijo la analista.
El Presidente Barack Obama ha estado hablando de reforma migratoria y despachando a sus enviados a reunirse con la comunidad latina y recordarles que "el presidente sigue apoyando" la medida, aún cuando los expertos y personas del liderazgo del Congreso ven nula la posibilidad de que algo se apruebe antes de las elecciones presidenciales del año que viene.
Hace apenas una semana, la líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja vino a La Opinión y lo dijo con todas las letras: "ciertamente no se aprobará en la Cámara de Representantes", ahora dominada por una mayoría republicana y un liderazgo más interesado en seguir añadiendo medidas restrictivas contra los inmigrantes.
Pero el tema no solamente afecta a los republicanos. La imagen de los demócratas y del propio Obama también ha sufrido con el tema migratorio ante los latinos. Una encuesta de Impremedia y Latino Decisions reveló al principio de esta semana que un 41% de los votantes latinos piensa el Presidente sólo está diciendo lo que los latinos quieren escuchar y un 46% piensa que ha manejado mal el tema migratorio.
Según Angie Kelly, analista de inmigración del Centro para el Progreso Americano (CAP), el tema de E-Verify, un programa de verificación electrónica de trabajadores que el liderazgo republicano quiere hacer mandatorio para los negocios, será una prueba para el gobierno de Obama y los demócratas.
"La cuestión será qué tanto pelean en contra del E-Verify. Si permiten que se apruebe la ley que lo hará obligatorio, pienso que ya no habrá manera de hacer fuerza por la reforma migratoria, creo que eso terminaría por matar toda posibilidad", dijo Kelly. "Lo que está en juego es mucho".