Nueva York — Antes del nacimiento de su primer hijo, Peter Angel Díaz y su esposa Jee Mee Kim jugaban con la idea de cómo referirse a su primogénito. Un hijo entre Díaz, un boricua criado entre Nueva York y Puerto Rico, y Kim, coreana de nacimiento criada en Philadelphia, sería una mezcla de las dos razas. Entre chiste y chanza, "Cor-rican" fue el término que se inventó la pareja, quienes están casados desde el 2003. Un par de años mas tarde nació Oliver Kim-Díaz, hoy un tierno "Cor-rican" de tres años.
"Habíamos hablado de las dificultades que implicaba el ser de distintas culturas", dice Díaz, gerente de construcción quien vive con su familia en Rockaway Beach, "Pero nuestra visión del mundo es la misma, y eso hizo todo más fácil".
Oliver, el hijo de los Kim-Díaz, es uno de los nueve millones de personas en los Estados Unidos que reportaron ser de mas de una raza en el Censo del 2010. Hace 10 años, en el Censo del 2000, siete millones de personas se identificaron como tal, un cambio del 32 por ciento a hoy. Y no es para menos, en recientes años uno de cada siete matrimonios nuevos es interracial, según el Centro de Investigación Pew.
Entre ellos se encuentra Celinda Vanichpong, de 35 años y maestra de Español en Rockland County. Ella se define como una "Tai-rican", es decir una mezcla de tailandés, por el lado de su padre, y puertorriqueña, por parte de su madre. Sus padres se conocieron al final de los años 60 en Nueva York cuando su futura madre se acercó a su futuro padre para pedirle ayuda buscando una dirección. Un par de años más tarde se casaron y tuvieron tres hijos, de los cuales Vanichpong es la menor.
"Para mí es lo mejor de dos mundos", dice Vanichpong, hoy madre de una niña, Gabriela, de 2 años, "La personalidad asiática es muy distinta a la latina. La paciencia es asiática, y cuando me pongo bullosa me dicen que se me sale la personalidad latina", dice Vanichpong riéndose con un tono delicado y amable. Ella asegura que a pesar de contar con dos culturas, es la latina la que ha tenido mayor influencia sobre ella por su cercanía a su madre.
Vanicphong dice que solía identificarse como mitad puertorriqueña y mitad tailandesa, sin embargo, ahora simplemente dice que es americana. Su esposo Martin Lintner es de Polonia y juntos educan a su hija bajo la fe Católica, la cual ella adoptó años atrás (su padre es Budista, la religión de Tailandia). Ahora podría decirse que su hija es una "PolTaiRican" (polaca, tailandesa y puertorriqueña).
Por su parte, Peter Angel Díaz dice que su hijo Oliver es un Neoyorquino promedio, ya que en la ciudad el pluralismo étnico es tan común. "Ser una familia multicultural es nuestra vida normal", dice Díaz, "En Nueva York la gente no se fija en eso, y nosotros sólo pensamos en nuestras tareas diarias, como llevar y traer al niño a la escuela". Sin embargo, Díaz asegura que cuando llegue el momento de llenar algún cuestionario sobre la raza de Oliver, el se asegurará de poner puertorriqueño, no necesariamente por orgullo a su propio origen, simplemente para tener mayores oportunidades de obtener becas universitarias. Las ventajas que trae ser bi-racial.