Peter Angel Díaz, su esposa de origen coreano Jee Mee Kim, y su hijo Oliver, conforman una familia "Cor-rican". Suministrada
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"Para mí es lo mejor de dos mundos", dice Vanichpong, hoy madre de una niña, Gabriela, de 2 años, "La personalidad asiática es muy distinta a la latina. La paciencia es asiática, y cuando me pongo bullosa me dicen que se me sale la personalidad latina", dice Vanichpong riéndose con un tono delicado y amable. Ella asegura que a pesar de contar con dos culturas, es la latina la que ha tenido mayor influencia sobre ella por su cercanía a su madre.

Vanicphong dice que solía identificarse como mitad puertorriqueña y mitad tailandesa, sin embargo, ahora simplemente dice que es americana. Su esposo Martin Lintner es de Polonia y juntos educan a su hija bajo la fe Católica, la cual ella adoptó años atrás (su padre es Budista, la religión de Tailandia). Ahora podría decirse que su hija es una "PolTaiRican" (polaca, tailandesa y puertorriqueña).

Por su parte, Peter Angel Díaz dice que su hijo Oliver es un Neoyorquino promedio, ya que en la ciudad el pluralismo étnico es tan común. "Ser una familia multicultural es nuestra vida normal", dice Díaz, "En Nueva York la gente no se fija en eso, y nosotros sólo pensamos en nuestras tareas diarias, como llevar y traer al niño a la escuela". Sin embargo, Díaz asegura que cuando llegue el momento de llenar algún cuestionario sobre la raza de Oliver, el se asegurará de poner puertorriqueño, no necesariamente por orgullo a su propio origen, simplemente para tener mayores oportunidades de obtener becas universitarias. Las ventajas que trae ser bi-racial.