WASHINGTON, D.C.— El primero de una serie de proyectos de ley para implementar la esperada reautorización de la ley educacional conocida como "Que ningún niño se quede atrás" (NCLB), ya está en curso. La propuesta - que elimina 43 programas - ha despertado el rechazo de organizaciones que representan grupos minoritarios.
En el Congreso es visto como un primer paso, en una estrategia para implementar cambios trascendentes en la reautorización del proyecto de ley sobre educación básica y secundaria , pendiente en el Capitolio.
Creada en 1965 y aprobada por última vez en 2002, bajo el nombre de NCLB, ESEA tiene como objetivo el acceso igualitario a la educación.
El proyecto de ley titulado "Fijando Nuevas Prioridades de Gasto en la Nueva Ley de Educación", fue presentado la semana pasada por el congresista Duncan Hunter (R-CA) y está coauspiciado por el Presidente del Comité sobre Trabajo y Educación de la Cámara Baja, John Kline (R-MN).
"En un momento en que aproximadamente un tercio de los estudiantes de cuarto grado de Estados Unidos no pueden leer, tenemos que concentrarnos en iniciativas que tengan un récord en poner las necesidades de los estudiantes primero", dijo Hunter, al anunciar la medida.
"El gasto en educación se ha cuadruplicado desde 1980, pero los logros de los alumnos se han estancado. Claramente el problema no es el dinero que se invierte en educación, sino cómo se gasta", declaró Kline.
La propuesta elimina 43 programas educativos. El criterio usado fue basarse en iniciativas que no recibieron financiamiento en los presupuestos fiscales 2011 y 2012, los que han carecido de asistencia en años recientes y los que fueron considerados como repetidos.
Entre ellos figuran recursos para los Centros de Información para Padres, que fomentan la participación de estos en la educación temprana. También se incluye el programa para la educación bilingüe y de emergencia de inmigrantes. Éste da recursos a escuelas de distrito que experimentan aumentos inesperados en la población por la inmigración.
"La idea de tratar de reformar el sistema educacional por pedazos, le niega más oportunidades a grupos minoritarios. Lo que necesitamos es una reforma integral. Muchos de los recortes van a impactar a estudiantes que realmente necesitan un apoyo adicional por parte del gobierno. Si el punto de partida para el bienestar de nuestros niños es simplemente el deseo de ahorrar dinero, siempre estaremos en un camino equivocado", dijo Michael Wotorson, director ejecutivo de la Campaña por la Igualdad en Educación Secundaria.
"Necesitamos un acercamiento integral y no por partes. Eliminar programas no es una estrategia para reformar la educación. Creo que esto es un ejemplo de una conversación política", enfatizó Josef Lukan, analista de Education and Children Policy Project, del Consejo Nacional de la Raza.
"No sólo con este Congreso y con esta nueva propuesta, sino en el pasado hemos visto una tendencia a quitarle recursos a programas con fondos insuficientes, que han afectado a comunidades de las minorías", agregó.
En marzo de 2010 el gobierno de Barack Obama difundió un borrador con las prioridades de la Casa Blanca para la reautorización de ESEA, como un proyecto de ley integral.
El documento incluye cambios que ya están en curso, como la adopción de estándares educativos para los estados en las áreas de lenguaje y matemáticas y programas para elevar el nivel de enseñanza en general, como la competencia Race to the Top.