Un par de señoras comadrean en la parada del camión y esta es parte de su conversación:
"¿Vas a la ‘marketa’?", pregunta una de ellas.
"Sí, pero me voy en el ‘bus’ para no caminar los ocho ‘bloques’", le responde la otra.
"¿Cómo está tu hija? ¿Ya tuvo a su ‘baby’?", sigue el chismorreo entre ambas.
"Sí, ya soy ‘grandma’, está bien ‘cute’ el nene".
"Oh, that’s great... ¿Y el ‘dad’?", continúan.
"Trabaja de ‘secury’... tiene que ‘ponchar’ tarjeta, si no, no le pagan el ‘overtime’".
La plática entre estas dos señoras es de lo más normal en una ciudad como Los Ángeles, donde la mezcla de idiomas es necesaria para una mayor comprensión entre sus habitantes.
Es lo que se llama "spanglish", el revoltijo de palabras en español e inglés.
Para el concejal José Huízar, uno de los tantos funcionarios de la ciudad que suele parlotear el español, el "spanglish" es una forma de comunicación aceptable por las características de la ciudad.
"El ‘spanglish’ es como nos comunicamos en L.A., se usa mucho, yo creo que es aceptable", mencionó.
Huízar dice que está en un constante ejercicio de corrección de su español y que cuando no sabe un término, inevitablemente recurre al inglés.
"Cuando viajo a México se me salen palabras que pienso que son entendidas, pero sólo aquí en el Este de Los Ángeles me las entienden", mencionó.
Joe es un joven mexicoamericano que vive en el Este de Los Ángeles. Habla español porque sus papás se lo enseñaron. El inglés lo aprendió en la escuela. Pero lo suyo, lo suyo es el "spanglish".
"Pero nomás cuando hablo con los hommies de aquí del barrio, you know", dice Joe.
Cuando una palabra no se la sabe en español, la dice en inglés. Y viceversa. En su esfuerzo por traducir algunas palabras, a veces las deforma o hasta compone otras.
Un ejemplo: Joe sabe que "with you" se traduce "contigo", pero al intentar traducir "without you", le resulta fácil decir: "sintigo".
Sin embargo, esa transformación que sufre el idioma español, no está tan mal vista por los lingüistas, incluso por el propio presidente de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), José Manuel Blecua, quien considera el "spanglish"como una práctica común.
El préstamo de vocablos de otras lenguas para un mejor entendimiento, es inevitable en una metrópoli como Los Ángeles, donde de acuerdo con un proyecto de análisis sobre la diversidad del lenguaje a cargo de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en todo el condado se tienen identificados 224 idiomas.
El Departamento de Educación de California estima que de los 1.6 millones de estudiantes en el condado de Los Ángeles, el 35.4% habla otro idioma, además del inglés.
"Para los lingüistas el ‘spanglish’ es algo natural, es como tantas veces que hay dos lenguas en contacto, que tienen préstamos, pero los préstamos son naturales con la coexistencia de dos lenguas, siempre que se ponen en contacto dos lenguas se producen préstamos, se produce el contacto, nosotros lo vemos con toda normalidad el ‘spanglish’", dijo Blecua en entrevista con LA OPINIÓN realizada durante su visita a LéaLA, la Feria del Libro en Español de Los Ángeles.
Para el Presidente de la RAE, no tiene ninguna importancia el hablar un español mocho o un español pobre.
"El español siempre es bien hablado, porque la persona que la habla es el dueño de su idioma. Lo triste sería que no hubiera contacto", mencionó. "Otra cosa es que no sea el mismo estándar de Mario Vargas Llosa, pero eso es otra cosa".
No obstante, dijo Blecua, el término "spanglish" no tiene sentido incluirlo en el diccionario, ya que es un préstamo crudo y que además no tiene ni forma de escribirse.
"¿Cómo lo iba a escribir? ¿Con e o con s líquida?... No existe la s líquida en español, no se podría escribir", explicó.
La s líquida es la que no tiene una vocal antes.
Aún así, Blecua considera que es de lo más normal hablar el "spanglish".
"Hay que abandonar el concepto del bien y del mal para hablar, otra cosa es que esté dentro de la norma estándar, como la de Mario Vargas Llosa", mencionó.
El español, dentro de la mezcla de culturas e idiomas como la que se da en Los Ángeles, consideró el Presidente de la RAE, llevará su camino normal y corriente.
"No se perderá", aseguró. "Todas las lenguas se transforman, no hay ninguna lengua, aunque esté sola, que no se transforme. Hay variaciones que tiene la lengua entre formas que colisionan, como puede ser una lengua de carácter coloquial, vulgar, familiar y una formal, que es la escrita o estándar. Todas las lenguas naturales viven en la variación, y el ‘spanglish’ es parte de esa variación".