Barack Obama pronuncia un discurso sobre la economía del país, en una escuela de Parma, Ohio. EFE
1/1

WASHINGTON, D.C.— El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió ayer en su cuarta alocución sobre la economía en seis días la necesidad de eliminar las actuales desgravaciones fiscales para los más ricos, pese a lo que exigen los legisladores republicanos.

En un discurso en Cleveland, Ohio, una de las zonas más deprimidas del país, Obama buscó promover sus planes para estimular la alicaída economía y arremeter contra la oposición republicana, a modo ya de campaña electoral antes de los comicios legislativos de noviembre que se anticipan complicados para los demócratas.

Aunque anunció una serie de propuestas para dar beneficios fiscales a las empresas que inviertan en nuevos equipos, dedicó el grueso de su discurso a criticar las propuestas económicas republicanas.

"¿Queremos volver a las mismas políticas fracasadas que dejaron nuestra economía en la cuneta o seguimos avanzando con políticas que poco a poco nos sacan de ella?", se preguntó Obama.

En concreto, se refirió a los recortes de impuestos sobre la renta que adoptó su predecesor, George W. Bush, y que expiran en diciembre.

Los legisladores republicanos, algunos demócratas y varios economistas se han declarado a favor de extender esa medida, en la creencia de que ayudará a impulsar el consumo y, con ello, el resto de la economía.

"No es responsabilidad fiscal. No es un plan serio para gobernar", consideró Obama.

La Casa Blanca rechaza perpetuar esos recortes para los ingresos superiores a los 250,000 dólares anuales si se trata de parejas casadas, o 200,000 dólares para los solteros.

En cambio, planea hacer permanentes los beneficios fiscales para los ingresos inferiores a esas cifras, que según el gobierno corresponden al 97% de los estadounidenses.