Los inmigrantes secuestrados fueron encontrados en una recámara sin ventanas de una casa en Riverside. Es el segundo caso de secuestro masivo en el sur de California en los últimos 15 días. ICE
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Cinco guatemaltecos y un mexicano están siendo investigados como los presuntos cabecillas de la banda de traficantes de personas que durante semanas torturaron a más de tres docenas de indocumentados secuestrados en una casa de Riverside.

Los migrantes privados de su libertad —44 en total, entre ellos un bebe y un niño pequeño— fueron obligados a vivir hacinados en una diminuta recámara, cuya única ventana estaba sellada con laminas de madera. Desde ella eran obligados a llamar a sus familiares en Los Ángeles para pedir una suma adicional a los $9,000 que habían pagado por la promesa de llegar a los Estados Unidos, informó la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Con este incidente son ya dos los casos de secuestros y extorsiones masivos descubiertos en menos de 15 días en el sur de California por agencias locales de policía y ICE.

En agosto 36 indocumentados fueron liberados de una casa de seguridad en Baldwin Park por oficiales de la policía de esa ciudad.

"Las organizaciones de contrabando humano se han vuelto más violentas no sólo en México también en este lado de la frontera", dijo a La Opinión el detective Freddy Arroyo, de la división de secuestros, robos y homicidios del Departamento de Policia de Los Angeles (LAPD). "Los incidentes de extorsión, las amenazas de muerte y el uso de armas de fuego es cada vez más común entre los contrabandistas",

De acuerdo a la información obtenida por este diario, el domingo pasado uno de los familiares de los secuestrados de Riverside acudió a las oficinas del LAPD para denunciar que el traficante o "coyote" que presuntamente traería a su hermano a Los Ángeles estaba torturando a su familiar y exigía dinero adicional a cambio de la vida de éste.