El transporte colectivo de El Salvador dejó de operar por temor a ataques de pandillas. EFE
1/1

SAN SALVADOR, El Salvador (EFE).- Las pandillas Mara Salvatrucha (MS) y Mara 18 (M-18) obligaron hoy a paralizar el transporte colectivo en El Salvador, en una jornada que concluyó con ataques a tres unidades e igual cifra de detenidos, mientras el Gobierno anunció que no negociará y que dará protección a los vehículos.

"Hacemos un llamado al Gobierno para que vete la ley de proscripción de pandillas y los invitamos a iniciar un proceso transparente de diálogo con el fin de buscar solución al conflicto de la violencia", indicaron las pandillas en un comunicado difundido por medios locales.

Las pandillas se atribuyeron una ola de amenazas que circularon desde la noche del lunes en el sector del transporte para demandar que el presidente del país, Mauricio Funes, no avale la "Ley de proscripción de maras, pandillas, agrupaciones, asociaciones y organizaciones de naturaleza criminal", aprobada por la Asamblea Legislativa el pasado 1 de septiembre.

La ley penaliza la pertenencia y financiación de las pandillas y eleva a diez años la pena de cárcel por pertenecer a estas organizaciones.

"Queremos aclarar que dicha medida fue ejecutada con el único objetivo de ser escuchados (...) Hace un par de meses el presidente Funes llamó a una ronda de consulta de todos los sectores para tratar el tema de la violencia y no fuimos invitados", añadió el documento de las pandillas.

Al tiempo de dar al pueblo salvadoreño "sinceras disculpas por los inconvenientes causados" a raíz de la paralización del transporte que, según fuentes del sector, afectó a entre un 40 y un 60% de las rutas, las pandillas anticiparon que pretenden mantener la suspensión de actividades durante 72 horas.