ENTREVISTA
WASHINGTON, D.C.— El presidente Barack Obama descartó ayer la comparación entre México y Colombia de hace 20 años, realizada esta semana por la titular de la Secretaría de Estado, Hillary Clinton.
En una entrevista exclusiva con Impremedia, el mandatario estadounidense habló, entre otros temas, de la violencia al sur de la frontera y su visión del vecino país.
La puerta de la Oficina Oval se abre y con ella entra la luz del mediodía, que parece ampliar aún más su privilegiado espacio en Washington. Sus tonos cremas y amarillos, además de los elementos más nuevos en el despacho, cobran un cariz particular.
Entre ellos, el recién estrenado tapete con el Gran Sello de Estados Unidos, una de las últimas adquisiciones incorporadas por el mandatario al regreso de vacaciones.
"Adelante", dicen sus asesores, preocupados por el tiempo.
El resto de lo que parecía unos cuantos bocadillos livianos están terminando de entrar en la boca del Presidente, antes de que pueda extender el tradicional saludo de entrada.
Relajado, el mandatario brinda la bienvenida a Impremedia a su cotidianeidad, al mismo tiempo que camina lentamente por su oficina y se acomoda en los asientos aledaños a los sillones recién comprados.
"Todos listos", pregunta a su equipo antes de comenzar, mientras él mismo se posiciona para iniciar el diálogo. Inclinado sobre sus rodillas y recurriendo en repetidas oportunidades al gesto reflexivo de juntar las palmas de sus manos, el Presidente no oculta sus deseos de comenzar.
Tras la controversia causada esta semana por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, luego de declaraciones donde comparó a "México con Colombia de hace 20 años" y donde ligó a los carteles con movimientos de insurgencia, el Presidente no se demoró en rectificar la postura de su país.
"No pienso que ella haya estado tratando de hacer una equivalencia entre lo que estaba pasando con México y lo que ocurrió con Colombia 20 años atrás, o el tipo de insurgencia política clásica de la que estamos hablando", dice Obama.
"Ella estaba destacando que las tácticas de estos carteles se han vuelto altamente violentas. Están muy bien armados, bien financiados. Creo que el presidente Calderón ha mostrado un gran coraje y su gobierno ha trabajado muy duro para derrotarlos".
Obama asegura que se continuará con el apoyo a los esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico del gobierno mexicano.
"El tipo de violencia que está ocurriendo, los asesinatos, las masacres y la brutalidad sistémica de estos carteles, simplemente no la podemos aceptar".
"México es una democracia grande, vibrante, con una economía creciente, y como consecuencia de esto no se puede comparar lo que está pasando ahí con lo que ocurrió en Colombia hace 20 años. Pero la brutalidad y la violencia de esos carteles, pienso que es tan mala como cualquier otra cosa que hemos visto, y por ello lo hemos tomado de una forma muy seria", asegura.
AVANCES EN EL CONGRESO
El mandatario estadounidense también descartó ayer la posibilidad de lograr avances sobre la propuesta para proyectos de infraestructura ferroviaria y vial.
"En realidad, no creo que tengamos mucha cooperación por parte de los republicanos antes de la elección. Pienso que después entraremos en algunas conversaciones serias", dice, consultado respecto a la viabilidad de concretar la propuesta de 50 mil millones de dólares antes de noviembre.
"Históricamente se ha tenido apoyo tanto de demócratas como de republicanos cuando se habla de gastos en infraestructura. Ya he recibido indicaciones por parte de varios senadores republicanos que piensan que esto es importante. Mi esperanza es que lo logremos. Es lo correcto", comenta.
El mandatario reconoce, además, su preocupación por los altos índices de desempleo en la comunidad hispana. La tasa del país en general se situó en 9.6% en el mes de agosto, mientras en el caso de los latinos se mantuvo en el rango de 12%.
En este sentido, consultado frente a la posibilidad de presentar propuestas que favorezcan específicamente el empleo entre los hispanos, Obama se limita a destacar los beneficios que traen aparejados los proyectos ya difundidos.
"Parte de la razón por la cual el construir infraestructura puede ser muy importante para la comunidad latina es porque está desproporcionadamente representada en la industria de la construcción y ese ha sido el sector más golpeado durante la recesión", explica.
Y enfatiza: "Más ampliamente, las propuestas que ya hemos hecho en relación con pequeños negocios, pueden tener un gran efecto en los hispanos. Ésta es una comunidad de emprendedores. Los recortes tributarios para contratar a nuevos empleados, comenzar un negocio, comprar equipos, todo esto puede ayudar, inmediatamente, a estimular más actividad en las empresas de la comunidad hispana".
Actualmente el Senado aún tiene pendiente el proyecto de ley para pequeños negocios, que no logró aprobar antes del receso legislativo de agosto y se espera que ésta sea una de las primeras medidas que los demócratas traten de impulsar cuando retornen al Capitolio.
Mañana: el presidente Barack Obama habla sobre la reforma migratoria y el voto latino.