MÉXICO, D.F.— La masacre que costó la vida a 72 centro y sudamericanos muestra a México como un "territorio de impunidad" para los inmigrantes, quienes a menudo son víctimas de abusos cometidos por grupos criminales coludidos con funcionarios corruptos, dijeron ayer varios expertos en derechos humanos.
"Nosotros hemos venido diciendo hace meses que detrás del abuso a inmigrantes hay un fenómeno estructural de ineficiencia del sistema de impartición y procuración de Justicia en nuestro país", dijo en una entrevista Alberto Herrera, director ejecutivo de Amnistía Internacional (AI)-México.
En San Fernando, estado Tamaulipas, hace dos días se anunció el hallazgo de los cadáveres de 58 varones y 14 mujeres inmigrantes que, según un testigo ecuatoriano, cruzaban México hacia Estados Unidos y fueron atrapados y asesinados por un grupo armado, que identificó como Los Zetas.
El director ejecutivo de la ONG explicó que un hecho "escandaloso" como éste debería propiciar que haya un "plan de acción interinstitucional en territorio mexicano para prevenir abusos de esta naturaleza en un futuro".
También debe permitir el "perfeccionamiento del sistema de procuración de Justicia para garantizar" que haya "mecanismos de presentación de denuncias" para los inmigrantes que sufren abusos de cualquier tipo cuando cruzan México hacia Estados Unidos.
Estas demandas las hizo ya la ONG en abril pasado, cuando denunció en el informe Víctimas invisibles. Migrantes en movimiento en México la existencia de un "panorama escalofriante" para los 140,000 indocumentados que cada año cruzan la frontera sur de México, según cifras del Instituto Nacional de Migración (INM).
Antes, en junio de 2009, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) había publicado otro estudio donde señalaba que más de 1,600 migrantes indocumentados eran secuestrados mensualmente y sometidos a vejaciones que suelen quedar impunes por la corrupción de las autoridades.




