TUCSON, Arizona.— La promesa de que a partir de hoy 524 elementos de la Guardia Nacional comenzarían a patrullar el estado de Arizona quedó en eso, en promesa.
El reclutamiento de voluntarios para vigilar el estado del sol no pudo completarse a tiempo y no será hasta septiembre o principios de octubre cuando los primeros elementos arriben al estado, dijo a La Opinión el teniente Valentín Castillo, portavoz de la Guardia Nacional en Arizona.
"No sabemos con precisión cuándo llegarán las tropas. Tenemos de momento un número considerable de personas que se ofrecieron como voluntarios, pero aún estamos en el proceso de verificar sus antecedentes y su estado de salud", comentó.
El pasado 19 de junio, la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, divulgó que a partir del 1 de agosto 1,200 soldados serían asignados a lo largo de la frontera con México.
Casi la mitad de los nuevos reclutas (524) operarían en Arizona, región que ha cobrado fama como el embudo de la nación para el tráfico de drogas e indocumentados.
El resto de los 1,200 agentes se dividirían entre Nuevo México (72), Texas (250) y California (224).
Castillo informó que recibieron una cantidad considerable de solicitudes de personas que se ofrecieron como voluntarios; sin embargo, aún continúan con el proceso de reclutamiento para ajustar la cifra prometida por el gobierno federal.
Los efectivos seleccionados podrán portar armas pero no realizar arrestos, y únicamente estarán autorizados para vigilar y patrullar la zona.
"Nuestro deber es prestar apoyo a la Patrulla Fronteriza. Cualquier actividad relacionadas con el cruce de ilegales o actividades sospechosas que detectemos será reportada a los agentes federales ", destacó el portavoz.
Cada aspirante deberá pasar por una serie de exámenes físicos y mentales para garantizar que podrán soportar las condiciones extremas que presenta la región.
Sin embargo, las requisas no incluyen cuestionamientos sobre su posición frente al inmigración indocumentada o su afinidad política.
"Nuestro objetivo es conocer que están sanos para aguantar las jornadas de trabajo en Arizona y que su estado emocional no esté propenso a casos como suicidios o depresiones", apuntó Castillo.
Tras la selección, los soldados tendrán que pasar por semanas de preparación física y entrenamiento sobre tácticas de vigilancia fronteriza, así como labores de inteligencia.
"No tenemos un fecha límite para desplegar las tropas en el campo de operaciones, pero consideramos que la primera unidad será de apoyo en los procesos administrativos de la Patrulla Fronteriza", comentó el teniente.
La ausencia de las tropas prometidas se convirtió en el último revés para la gobernadora republicana Jan Brewer en su esfuerzo por recrudecer la vigilancia fronteriza y la inmigración indocumentada.
El viernes la novena Corte de Apelaciones en San Francisco desestimó la solicitud de Brewer de sostener una audiencia inmediata entre agosto y septiembre para revocar el fallo de la jueza Susan Bolton, quien un día antes de que entrara en vigor la ley SB1070 suspendió cuatro partes cruciales de la enmienda.
La corte citó a los abogados de la gobernadora el 1 de noviembre para el desahogo de argumentos sobre si restauran o no las cuatro cláusulas bloqueadas por Bolton, entre ellas el derecho a que la Policía detenga a cualquiera para preguntarle su estatus migratorio.
Otras de las promesas que también están en espera son la asignación de más agentes de la Patrulla Fronteriza en los puertos de inspección de Arizona, así como la apertura de una nueva oficina del Servicio de Inmigración y Aduanas en Ajo y el envío de nuevo equipo de vigilancia tecnológica, como unidades de imagen térmica-binocular y sistemas móviles equipados con detección de vigilancia de largo alcance en el corredor de Douglas.